Casado reitera su ‘no’ a Sánchez y Arrimadas le ofrece un acuerdo de cuatro puntos en sus reuniones con el socialista

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha pedido al líder popular, Pablo Casado, que el PP se abstenga en una futura investidura y a la portavoz parlamentaria de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que su partido vote ‘sí’, para terminar con el bloqueo y no depender de ERC.

Desde el Congreso, la portavoz parlamentaria socialista, Adriana Lastra, ha explicado el contenido de las reuniones que este lunes ha mantenido Sánchez con los líderes del PP y Ciudadanos. Lastra, que dirige las negociaciones con los partidos, ha expuesto que este martes comenzarán los contactos con el resto de formaciones, mientras que Sánchez comenzará a su vez la ronda de llamadas telefónicas a los presidentes autonómicos, incluidos entre ellos Torra -que pide un trato preferente y con quien no habla desde hace un año-.

Pero lo cierto es que Casado insiste en el ‘no’ y aboga en cambio porque sea Cs quien desbloquee la investidura. Arrimadas propone, sin embargo, un acuerdo de cuatro puntos para un gobierno «estable» y «moderado» entre PSOE, PP y Ciudadanos que cuente con 221 diputados en la Cámara Alta. Los dos dirigentes han mostrado su preocupación por las negociaciones que están manteniendo los socialistas con ERC para una mesa de diálogo con Cataluña.

«A los dos, les pedimos que desbloqueen la formación del único gobierno posible«, ha reiterado Lastra, solicitando de nuevo la abstención al líder popular y el voto afirmativo a Arrimadas.

«En el PSOE asumimos la responsabilidad de formar gobierno, pero las demás fuerzas tienen también una responsabilidad, la de aceptar el resultado de las urnas y permitir que España tenga el Gobierno que los españoles han elegido democráticamente», ha añadido.

Defiende su acuerdo con Podemos y las negociaciones con ERC

Ante las críticas de PP y Ciudadanos por pactar con un partido «comunista» y «populista» -según han tildado a Podemos-, la portavoz socialista ha incidido en que la formación que lidera Pablo Iglesias ha sido siempre su «socio preferente» y que el acuerdo para un gobierno de coalición fue ratificado con rotundidad por la militancia socialista.

En concreto, ha instado a Ciudadanos a decir cuál de los diez puntos del preacuerdo de gobierno entre el PSOE y Podemos es el que no le gusta y le ha animado a hablar de cuestiones «programáticas».

Lastra también ha defendido la negociación con ERC porque, aunque no ha desvelado más contenido que el del último comunicado conjunto, el acuerdo «se hará público» y estará «sujeto a la seguridad jurídica» dentro de la Constitución, ha asegurado.

Casado y Arrimadas son los dos únicos líderes con los que el socialista tiene previsto reunirse en persona, ya que el resto de conversaciones que mantendrá su equipo con los partidos serán entabladas por la propia Lastra. Vox, sin embargo, ha anunciado que no participará en la ronda de contactos. La portavoz socialista ha dicho irónicamente que este anuncio la tiene «desolada».

ERC advierte contra las «presiones» y el «chantaje» del PSOE

Mientras se producían las ruedas de prensa posteriores a las reuniones con Sánchez, la portavoz de ERC, Marta Vilalta, ha advertido al PSOE que «ni las presiones ni el chantaje le funcionarán» en las negociaciones que mantiene por la investidura, ya que Esquerra lo que quiere «son concreciones» respecto a la mesa de diálogo para solucionar «el conflicto político».

En rueda de prensa posterior a la reunión de la Ejecutiva del partido, Vilalta se ha referido así a la urgencia expresada por el líder del PSC, Miquel Iceta, para que el partido independentista facilitara primero la investidura de Sánchez como primer paso para conseguir un diálogo.

Lastra ha afirmado que la «convicción» que tiene su partido es el diálogo y ha incidido en que «los dos únicos partidos» de corte nacional que siempre han apostado por él han sido el PSOE y Unidas Podemos.

Vilalta no ha detallado cuándo prevén la próxima reunión, pero lo cierto es que Esquerra mantiene un nivel de negociación bajo a la espera de lo que ocurra con su líder en prisión, Oriol Junqueras, y durante su congreso federal del próximo 21 de diciembre. Los socialistas temen que estas conversaciones se alarguen sin llegar a un acuerdo mientras surgen las voces críticas y tensiones entre algunos barones del partido.