Arenas se halla situada al pie del cerro que corona la fortaleza de Bentomiz a 416 metros sobre el nivel del mar. El casco urbano se encuentra en una depresión rodeada de lomas, que la sobrepasan en 200 metros excepto por la entrada de Vélez. Las tierras del municipio están bañadas por los ríos Seco y Rubite, sirviendo este último de límite con el municipio de Canillas de Aceituno.

Arenas se extiende desde la vecina localidad de Vélez (su acceso) hasta la Ruta Mudéjar, que conecta con Daimalos, Corumbela y Árchez.

La fortaleza de Bentomiz, construida sobre el cerro del mismo nombre y cercana al pueblo, ha intervenido de manera decisiva en el acontecer histórico de Arenas, de tal manera que no hay una posible referencia a esta localidad sin aludir antes al Castillo de Bentomiz, cuyo origen se establece en la época de los iberos, y se cree que tanto los fenicios como los griegos y los romanos lo ocuparon y modificaron sucesivamente.

Aunque hay cierta confusión sobre cuáles restos de sus ruinas pueden pertenecer a una época u otra, la huella romana es clara al haber sido descubiertos unos baños que con toda certeza corresponden a ese período.

 

Arenas se extiende desde Vélez hasta la Ruta Mudéjar

 

En cualquier caso, fueron los árabes, una vez más, quienes aprovechando una construcción anterior, hicieron de ella un excelente enclave defensivo, hasta el punto de que el castillo de Bentomiz fue considerado uno de los tres bastiones musulmanes más importantes de la zona central de la Axarquía.

Una vez tomado el castillo por las tropas cristianas, los habitantes del castillo, hicieron un pacto con Fernando el Católico y de esta manera pudieron mantener su religión y sus costumbres, prebendas que perdieron tras la rebelión morisca.

Arenas es un típico pueblo de casas blancas y calles estrechas que encierra rincones con encanto andalusí. La villa se extiende a los pies de un cerro sobre el que se levantó una de las fortalezas musulmanas más importantes de la zona. Sus restos, junto a otras muestras de la arquitectura árabe, hacen que Arenas forme parte de la Ruta Mudéjar de la Axarquía.

A escasa distancia del pueblo, en la pedanía de Daimalos encontrarás algunos de los enclaves de obligada visita en este municipio. Entre ellos, una curiosa fuente que pondrá a prueba tu superstición.

 

EN ARENAS NO PUEDES PERDERTE:

 

La Iglesia parroquial de Santa Catalina Mártir, del siglo XVI, es el monumento más sobresaliente de Arenas. Fue construida sobre una antigua mezquita de la que se conserva el alminar.

Este templo de estilo mudéjar sufrió en 1926 un devastador incendio, en el que ardieron el retablo renacentista y el artesanado de la cubierta. Fue necesaria una costosa rehabilitación.

Coronando el cerro bajo el que se asienta la villa se hallan las ruinas del Castillo de Bentomiz. Funcionó como fortaleza hasta 1487 y sirvió de refugio a los moriscos sublevados en el siglo XVI.

En la actualidad, se pueden ver los restos de una torre ochavada, varias cámaras y parte de los muros exteriores. Desde su emplazamiento se obtienen unas formidables panorámicas.

En la entrada del pueblo de la comarca de la Axarquía, hay un mural de cerámica del artista Virgilio González y un antiguo molino de aceite, esencia de la gastronomía local.

En la pedanía de Daimalos, su fuente del siglo XII permanece como recuerdo del pasado árabe de estas tierras. También de la época de la dominación musulmana es el alminar que sirve de campanario a la iglesia de la Concepción, de estilo mudéjar, que está catalogada como Bien de Interés Cultural.

Muy cerca se localiza la fuente Perdida o fuente del Amor, llamada así porque «quien bebe de sus aguas encuentra pareja«. O al menos eso dice la leyenda….