lunes, julio 15, 2024
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Denuncia al Hospital Regional de Málaga tras 27 horas de espera en Urgencias: «Tuvo que venir la policía para que me atendieran»

El paciente, que acudió con problemas en un riñón, permaneció en un sillón esperando. La dirección del hospital asegura que el enfermo recibió atención en todo momento

Un paciente ha denunciado al Hospital Regional de Málaga tras soportar 27 horas de espera, sentado en una silla, para ser atendido en las Urgencias. Asegura que hasta que no llamó a la Policía Nacional para contar lo que estaba pasando –que supuestamente no le atendía nadie por falta de personal– y una patrulla se personó en la sala de espera, estuvo en un sillón del área. Había acudido en la tarde del pasado domingo, 30 de julio, a las Urgencias porque presentaba una herida interna que le hacía sangrar, después supo que tenía afectado el riñón. Fue con su mujer que, en todo momento, permaneció fuera del hospital. Accedió a las cuatro de la tarde a la sala de espera y, sentado en una silla en Observación, fueron pasando las horas. Le practicaron algunas pruebas, como una analítica, una ecografía y un TAC. Toda la noche del domingo, la mañana del lunes 31 de julio y así hasta las siete de la tarde de ese día estuvo en un sillón del área. Habían pasado 27 horas. Cansado de que siguiera en ese sillón «decidí llamar desde el móvil a la policía para denunciar los hechos», según relata este hombre.

«Tuvo que venir la policía para que me atendieran»

Una patrulla con dos agentes se personó en esas Urgencias. En el área donde estaba el paciente levantaran acto y pidieron la presencia del supervisor y responsable de las Urgencias. En cuestión de instantes, después de 27 horas de espera, el enfermo asegura que fue atendido para acelerar su ingreso e intervención. No se trata de un hecho puntual, el propio paciente relata como durante las largas horas de espera en Observación pudo ver a bastantes personas que también esperaban para ser atendidas durante horas. Relata el caso de un joven, de apenas 22 años «que tenía fuertes dolores abdominales y que después supo que padecía apendicitis. Se retorcía de dolor en el suelo», según cuenta su compañero de espera. «Se lo llevaron para dentro y pensamos que era para atenderle, pero no fue así, resulta que regresó poco después pero en una silla de ruedas: no había camas para ingresarle», según sostiene este enfermo.

Por su parte, desde la dirección del Hospital Regional Universitario de Málaga aseguran no tener constancia de ninguna denuncia policial por parte de ningún usuario de Urgencias. Tampoco han podido confirmar, apuntan, que se personaran en el hospital dos agentes tras la llamada de un enfermo.

A pesar de que explican que los días 31 de julio y 1 de agosto -cuando ocurrieron los hechos- esta área registró una mayor afluencia de casos, afirman que se dio respuesta a la demanda de atención requerida por los pacientes. Además, aseguran que el enfermo en cuestión recibió «atención en todo momento, se valoró y se le realizó una amplia batería de pruebas complementarias -tales como una analítica, una ecografía y un TAC- para llegar al diagnóstico que determinó su ingreso hospitalario». Insisten en que «la asistencia se realizó en tiempos adecuados teniendo en cuenta las distintas pruebas realidad y la situación clínica del paciente».

La dirección del centro hospitalario, asimismo, muestra su total disponibilidad para ofrecer al paciente denunciante la información que precise sobre la atención recibida.

Según la Unión General de Trabajadores (UGT), en el Regional, las 71.959 jornadas contratadas en el verano pasado, este año se han reducido a 44.169. Además, este sindicato denunció a mediados de julio que mientras pacientes esperaban más de la cuenta en Urgencias por sitio en planta para ser ingresados, había más de 140 camas cerradas. Luis Gutiérrez, a sus 80 años, tuvo que esperar unas 30 horas para su hospitalización. Al final, la presión asistencial obligó al hospital a abrir 30 camas. El centro sanitario niega el concepto de camas cerradas porque esgrime que «están disponibles en función de las necesidades».

«Es intolerable y hay que denunciar»

El abogado insiste en que este tipo de situación «son intolerables. Hay que actuar con educación y, tras un tiempo prudencial, presentar una reclamación en el centro sanitario. La falta de personal, con camas cerradas al igual que con consultas que abren por las tardes en los meses estivales… son situaciones que no se pueden permitir en esta época cuando en esta provincia hay tantos visitantes además de los propios ciudadanos de Málaga»

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