Un Museo de la Imaginación donde es obligatorio tocar para imaginar

Anna y Slava llegaron desde Ucrania a Sevilla, donde permanecieron dos años, y desde allí se trasladaron a Málaga hace uno. Una vez en la capital de la Costa del Sol, pese a que su trabajo no está relacionado con estas temáticas, vieron la necesidad de tener en un mismo espacio cultural diversión, ciencia y música, por lo que emprendieron y crearon el Museo de la Imaginación, situado en la calle Martínez Campos, 13.

 

Por regla general para disfrutar del arte es necesario observar, pero en la colección del Museo de la Imaginación, en Málaga, los visitantes tienen la obligación de manipular las obras de la muestra para poder alejarse de la realidad y vivir en un mundo paralelo en el que impera la fantasía y la creatividad.

Este centro cultural atrae a los más curiosos gracias a las piezas que componen su exposición, donde nada es lo que parece y gracias al ilusionismo y a creativos juegos que desafían las leyes de la física, el público puede adentrarse en escenarios llenos de peculiaridad.