Un enfermo de ELA, primer caso de eutanasia aplicada en Málaga

  • Fue este pasado miércoles y ya son cuatro en total en Andalucía
  • Hay otras dos peticiones de la provincia que están en estudio

Según Málaga Hoy, se llevó a cabo el miércoles pasado. Un hombre, español, residente en la provincia y enfermo de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) fue el primer caso en el que se ha aplicado la eutanasia en Málaga. La Administración sanitaria guarda un mutismo absoluto sobre el tema y no lo ha confirmado, pero según ha podido saber Málaga Hoy en fuentes sanitarias, ya son cuatro los casos en Andalucía en los que se ha autorizado y llevado a cabo la eutanasia.

El primer caso fue a mediados de agosto, el de una mujer francesa residente en Granada que llevaba muchos años con parkinson. Ahora sale a la luz el de Málaga, que era un paciente de ELA. Ha habido otros dos en Sevilla, de los que no han trascendido detalles.

Las fuentes consultadas señalaron que en Málaga hay otras dos peticiones que están en estudio por parte de la Comisión de Garantías que vigila el estricto cumplimiento del texto legislativo a la hora de ejercer el derecho.

La ley se aprobó el 25 de marzo del año pasado en el Congreso de los Diputados con el voto de PSOE, Podemos y Ciudadanos y el rechazo de PP y Vox, entre otros grupos. Pero no fue hasta mediados de enero de este año cuando empezó a aplicarse en Andalucía. De hecho, ésta fue la última comunidad autónoma de España en donde echó a andar.

Rechazada por unos sectores sociales y largamente reivindicada por otros, la ley contempla el derecho a la eutanasia para aquella persona que sufra un padecimiento grave, crónico e imposibilitante o padezca una enfermedad grave e incurable, en ambos casos causante de un sufrimiento físico o psíquico constante e insoportable.

España es el sexto país del mundo que la regula. El solicitante debe pedirlo a su médico de referencia y ratificar su intención a los 15 días. Este profesional debe acudir a un facultativo consultor, que tiene que ser especialista en la enfermedad que padece el paciente, pero no formar parte de su equipo médico. Una vez que tiene su visto bueno, el tema debe ser debatido en la Comisión de Garantías que puede aceptar o rechazar la petición. Es este órgano el que tiene ahora sobre la mesa para su estudio otras dos peticiones de personas que viven en la provincia de Málaga.

Respecto a esta ley, la Junta de Andalucía rectificó sobre la validez de los testamentos vitales. Al principio, a diferencia del resto de las autonomías, no reconocía la voluntades anticipadas a favor de la eutanasia expresadas antes de la aprobación del texto. Pero luego cambió de posición.

De modo que ahora hay tres escenarios. El primero: las personas que quieran acogerse a este derecho y no hayan hecho todavía su testamento vital, deben incluir expresamente en ese documento el deseo de acogerse a la eutanasia. El segundo: las que hayan hecho este testamento con anterioridad a la ley y no plasmaran su voluntad de acogerse a esta posibilidad –porque entonces no era legal– y por lo tanto, deben añadirlo. El tercero: quienes –aunque fuera ilegal– manifestaron la voluntad de beneficiarse de la eutanasia si se aprobaba una ley, que ahora, tras la rectificación de la posición de la Junta de Andalucía, no tienen que hacer nada. Aquel deseo recogido por escrito en su testamento vital tiene validez.

Familiares han expresado las dificultades para acogerse a esta ley. En unos casos, por la objeción de conciencia de los profesionales. En otros, porque los sanitarios no tienen claro cómo realizar el proceso.