SOS en las playas de Marbella: la Milla de Oro arranca la temporada alta casi sin arena

Un chiringuito a pie de playa en Marbella, Málaga. (Cedida)

La zona más afectada es la comprendida entre el Gran Meliá Don Pepe y Puente Romano. Para Semana Santa se prevé una ocupación del 75% que podría alcanzar el 85%

Marbella será uno de los grandes destinos de esta próxima Semana Santa, pero quien la visite se encontrará con una desagradable sorpresa. Todas las playas de la ciudad costasoleña han sido azotadas en las últimas semanas por intensos temporales de Levante y no se llegará a tiempo para recuperarlas.

La zona más afectada es la de Casablanca, comprendida entre el Gran Meliá Don Pepe y el hotel Puente Romano, y ubicada dentro de la Milla de Oro de Marbella. Para Semana Santa se prevé una ocupación del 75% que podría alcanzar el 85% si se confirman las previsiones de buen tiempo. El ayuntamiento marbellí cifra en 450.000 euros el coste de los daños. No solo se ha perdido arena, sino que ha habido destrozos en muros y canalizaciones eléctricas.

El proyecto estatal para regenerar las playas supone la construcción de seis espigones a la altura de San Pedro Alcántara y de dos diques paralelos a las playas de Marbella. En principio, el plan barajaba otro dique más, pero se suprimió al aparecer una especie protegida. La licitación pública de los diques arrancó en el último trimestre de 2019, mientras que el de San Pedro tiene ya finalizado el estudio de impacto ambiental, pero le falta otro trámite adicional.

«Requerimos a la Administración Central mayor sensibilidad, celeridad y presupuesto para que los dos proyectos se puedan poner en marcha. Van muy lentos», subraya a El Confidencial José Luque, presidente de la patronal hotelera Aehcos y director general de la cadena Fuerte Hoteles, radicada en Marbella.

Si las playas no están en las debidas condiciones, pueden tener una repercusión negativa para que la gente pueda elegir otro destino

Marbella contaba con espigones que protegían del mal tiempo. Se construyeron a principios del ‘boom’ turístico, en la década de los sesenta. La ciudad llegó a tener siete protecciones desde la zona del puerto pesquero hasta la altura del Gran Meliá Don Pepe. Se retiraron a finales de los años ochenta. Se decidió sustituir los espigones por grandes bancales de arena que tenían un escalón de más de un metro «que provocaron desgracias personales», recuerda José Miguel Lima, presidente de la Asociación de Espigones Transitables para Marbella, que reivindica estas instalaciones.

«Se nos está echando encima la Semana Santa. Queremos que nos traigan ya, de forma inmediata, la arena», pide Lima. Mientras, el presidente de CIT (Centro de Iniciativas Turísticas) de Marbella, Juan José González, lamenta la «lentitud tremenda» ministerial. «Somos un destino complejo, no solo de sol y playa, pero evidentemente este es uno de los atractivos fundamentales. Si las playas no están en las debidas condiciones, pueden tener una repercusión negativa para que la gente pueda elegir otro destino«, destaca antes de añadir: «Merecemos que se nos trate un poco mejor».