Neeveen, el yate que acogió a la ‘jet set’ de Marbella, acaba abandonado y varado en una playa de Motril

Nadie reclama la propiedad del buque, que en su día perteneció al jeque saudí Ashmawi, y que fue una de las atracciones de Puerto Banús.

El otrora lujoso yate ‘Neeveen’ fue durante años una de las grandes atracciones de Puerto Banús, ya que acogía las fiestas de la ‘jet set’ de Marbella. La semana pasada encallaba en la playa de Carchuna, Motril, y hasta ahora nadie lo ha reclamado. A la embarcación ya no le queda nada de su antiguo glamour.

Se trata de un yate de más de 25 metros de eslora y bandera británica ocupado por una mujer, dos hombres de nacionalidad francesa y dos perros de gran tamaño, que pudieron abandonar el barco descendiendo por una escalerilla habilitada por los bomberos.

Fue a mediodía del martes 8 de febrero cuando un problema de máquinas les hizo perder el control del yate, al que el temporal acabó arrastrando hasta escasos metros de la orilla en una zona de muchas lajas, posible causa de la vía de agua que presentaba el casco del barco.

Un pescador dio el aviso de la llegada de la embarcación sin rumbo, y entonces se puso en marcha el operativo para evacuar a los tripulantes y extraer el combustible, con el fin de evitar vertidos.

La semana pasada expiró el plazo dado al propietario de la nave para que presentara un plan de reflotamiento, pero no ha aparecido nadie. Aún puede contemplarse una imagen de su época de esplendor en una web de venta de yates, donde figura con un precio de 300.000 euros.

El ‘Neeveen’ fue un superyate propiedad del empresario saudí Mohamed Ashmawi, que bautizó la embarcación con el nombre de su hija. El jeque Ashmawi fue toda una personalidad en Marbella, donde incluso hay un monolito en su nombre.