Las personas con discapacidad optan a 47 nuevas plazas residenciales

47 nuevas plazas se incluirán para las personas con discapacidad en situación de dependencia, igualdad
47 nuevas plazas se incluirán para las personas con discapacidad en situación de dependencia | Málaga Magazine

 

  • En Andalucía, la adjudicación del concierto social permitirá cubrir un total de 12.520 plazas, de las que 265 son nuevas. La comunidad cuenta con 2.295 plazas en total.
  • Estas plazas para personas con discapacidad en situación de dependencia se distribuyen en 761 plazas en residencias, 419 en centros de día y 867 en centros con terapia ocupacional.

 

Las personas con discapacidad en situación de dependencia podrán optar tras los acuerdos que firmó la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, a través de la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía con 28 entidades de titularidad privada a 2.047 plazas a través del concierto social.

De todas ellas, 47 son nuevas plazas residenciales. Estas 2.047 plazas del concierto social para la atención a personas con discapacidad en la provincia se distribuyen de la siguiente manera: 761 son plazas en residencias, 419 en centros de día y 867 en centros con terapia ocupacional.

El acto de firma de los documentos relativos al concierto social lo presidió la delegada territorial de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Mercedes García Paine.

En Málaga, el concierto social permitió la apertura de un centro para personas con discapacidad física en la capital, tipología que hasta el momento no existía en la provincia (Residencia de Gravemente Afectados Vitalia Teatinos).

Además, se puso en funcionamiento una residencia para la atención de personas con trastorno del espectro autista, «R.G.A. Por Autismo La Virreina» y dos viviendas tuteladas (Aspromanis La Rosa 1 y Aspromanis La Rosa 2).

 

«En Málaga, la figura administrativa del concierto social permitió la apertura de un centro para personas con discapacidad física en la capital»

 

La red de centros de la Junta de Andalucía para la atención de personas con discapacidad en situación de dependencia en la provincia de Málaga cuenta con un total de 2.295 plazas, entre las que se encuentran las 2.047 plazas que se contemplan en el concierto social con centros de titularidad privada.

El resto, son plazas en centros de titularidad pública (Ayuntamientos o Diputaciones) y en los centros propios de la Junta de Andalucía.

Para distribuir estas plazas por tipología y provincia se tuvo en cuenta el Mapa de Servicios Sociales de Andalucía, así como una serie de criterios, entre ellos la ratio de cobertura en las distintas áreas del territorio, la disponibilidad actual de recursos y la demanda de personas que requieren atención residencial en cada provincia.

En este sentido, el sector reclamaba que se priorizara la oferta de plazas residenciales para determinadas tipologías de discapacidad en aquellas provincias que carecían de recursos específicos.

 

«El plazo de ejecución es de 24 meses y el importe total del concierto supera los 365 millones de euros»

 

Así se va a permitir una mayor equidad territorial en la distribución de los recursos asistenciales y permite una mayor proximidad al domicilio de las personas dependientes posibilitando, de esta forma, el mantenimiento de los lazos familiares.

En el caso de Andalucía, la adjudicación del concierto social permitirá cubrir un total de 12.520 plazas para atender a personas con discapacidad en situación de dependencia, de las que 265 son nuevas. El plazo de ejecución es de 24 meses y el importe total del concierto supera los 365 millones de euros.

El concierto social es una nueva figura administrativa especial, de mayor flexibilidad y garantía de calidad. Se basa en la libre elección de la persona usuaria y garantiza la continuidad asistencial de las personas que estén actualmente ocupando las plazas, manteniendo la vinculación afectiva y terapéutica.

El objetivo es mantener a las personas en su propio entorno y con los mismos referentes personales y profesionales, con el fin de garantizar la seguridad emocional que necesitan las personas que viven en residencias o asisten a centros de día.