La operación se inició en Córdoba, ciudad en la que estaba una organización que tenía actividad en varias provincias andaluzas con el objetivo de transportar drogas entre España y Francias. La colaboración entre ambos cuerpos en la Málaga, Córdoba y Cádiz permitió identificar a los principales integrantes del grupo, liderados por un hombre asentado en Córdoba que contaba con distintos niveles de colaboradores que se encargaban de la logística, seguridad y custodia del estupefaciente.
La operación, denominada ‘Califa Trucks’ y que aún sigue abierta, se inició tras detectarse la existencia de una organización criminal, asentada en Córdoba y con operatividad en diferentes provincias
el pasado 10 de enero. Los investigadores averiguaron que la organización pretendía distribuir un importante cargamento de droga. Los seguimientos llevaron hasta un polígono de la capital malagueña en la que los sospechosos cargaron varios palés que parecían contener tomates en una furgoneta que poco después se marchó con el conductor como único ocupante. El vehículo fue interceptado por los agentes en el Puerto de la Torre, donde comprobaron que transportaba 2.600 kilos de hachís distribuidos en varias cajas de falsos tomates.
Esta intervención llevó de nuevo a los agentes a las naves que la organización tenía en el polígono, donde encontraron otros 19.700 kilos de resina de hachís. La droga estaba oculta en 18 palés de grandes dimensiones que contenían bolas de hachís que simulaban ser tomates. Otras dos personas que trataron de esconderse bajo un camión fueron detenidas.