Iglesias pide respeto a Sánchez y que no le proponga “ser un mero decorado en el Gobierno”

El apoyo de Unidas Podemos para que Pedro Sánchez sea investido no está garantizado para la votación de este martes.

En su intervención en el debate de investidura en el Congreso de los Diputados, Pablo Iglesias ha suministrado muchas muestras de lejanía con los socialistas, aunque sin dar un portazo a un posible acuerdo que podría investir a Sánchez en la segunda votación que se celebrará el jueves. Y lo ha hecho con mucha contundencia: “Respeten a nuestros 3,7 millones de votantes y no nos propongan ser un mero decorado en su gobierno porque no lo podemos aceptar”.

Mientras Sánchez desgranaba este lunes su discurso de investidura, ambas formaciones cerraban sin acuerdo la reunión que celebraban para un gobierno de coalición. Como reflejo de la distancia que todavía hay para alcanzar un acuerdo, la formación de Iglesias ha renunciado a comparecer para valorar el discurso del candidato. Lo ha hecho directamente Iglesias en su intervención por la tarde en el Congreso, aunque su compañero Rafael Mayoral ya había anticipado el tono en su cuenta de Twitter: “Solo tenemos dos mejillas”. La intervención de Iglesias lo ha intensificado.

Tras afirmar que había escuchado su discurso de investidura “con mucha atención”, Iglesias ha desplegado un abanico de reproches a Sánchez desde la tribuna. Para empezar, le ha pedido que rectificara una afirmación que había hecho respecto a que en 1975 había empezado la democracia: “En 1975 murió el dictador, pero no empezó la democracia”, ha asegurado airado.

El líder de Unidas Podemos también ha reprendido al candidato que pidiera el apoyo al PP para reformar el artículo 99 de la Constitución para evitar el bloqueo tras unas elecciones por la fragmentación parlamentaria y que “una fuerza con el 30% de los votos pueda gobernar”. Con la expresión encendida, Iglesias ha recriminado a Sánchez que esa medida que le ofrece acordar al PP no solo “va en contra del espíritu de la Constitución” sino también “en contra de lo que han votado los españoles”. Para Iglesias, los resultados de las elecciones son una exigencia del electorado para que los partidos lleguen a acuerdos.