- La microbiota, las bacterias y demás microorganismos del sistema digestivo, evoluciona hacia un perfil considerado más saludable
- Estos cambios se relacionan también con una mejor salud en general y, concretamente, del sistema inmune
Tomar un vaso grande de horchata sin pasteurizar y sin azúcar añadido durante tres días produce cambios en la microbiota intestinal que se relacionan con una mejor salud digestiva, según un estudio del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicado en la revista científica Nutrients.
“En solo 3 días, las poblaciones bacterianas de todos los voluntarios cambiaron hacia patrones microbianos más saludables, similares a los que promueve la dieta mediterránea o vegetariana”, ha asegurado Gaspar Pérez, el investigador del CSIC en el IATA que lidera el estudio.
Este producto tradicional es rico en almidón resistente, en ácido oleico (como el aceite de oliva) y aporta antioxidantes (polifenoles) presentes en la chufa, de donde se obtiene. Sus resultados sugieren que «su consumo puede mejorar la salud digestiva y el estado general de salud”.

