Carlos Alcaraz gana el Mutua Madrid Open y asusta al mundo del tenis al mostrarse imparable

  • El tenista murciano de 19 años resuelve a su favor la final ante el alemán Zverev en una hora de partido (6-3 y 6-1)
  • Unido al de Miami, el de Madrid se convierte en el segundo Master 1000 en su palmarés antes de avistar Roland Garros

Con 19 años recién cumplidos, ha sumado de manera intratable su segundo Master 1000 ATP. Lo ha hecho en el Mutua Open de una Madrid, que se ha quedado enamorada para siempre del tenis del murciano.

El doble vencedor vigente ganador del torneo, que nunca había perdido en la Caja Mágica, Alexander Zverev, ha parecido ser una caricatura en la arcilla, ha caído derrotado a merced de la nueva estrellla del tenis mundial en una hora escasa (6-3 y 6-1).

Un rodillo desde el tercer punto

En un calco de lo que ya hiciera en Barcelona hace dos semanas, con su primer Conde de Godó, Alcaraz ha sido un rodillo desde el primer juego. El primer set dejó con la boca abierta a propios y extraños, de las emociones del viernes y el sábado se pasó a la rendición del domingo.

En 31 minutos se apuntó una manga en la que Alcaraz llegó a sumar hasta tres juegos a favor en blanco (uno de ellos al resto). A Zverev solo le sostenía en pista su potente primer servicio, pero ese determinante arte sólo alcanzaba hoy para sumar tres juegos (6-3).

El jugador alemán, que nunca se había visto así de desbordado en la que, según sus palabras, es “su pista preferida” estaba obligado a dar un paso adelante, a arriesgar, a subir el ritmo. De no hacerlo, su participación en la final tendría el mismo resultado que el que obtuvo pablo Carreño en el Club de Tenis Barcelona.

Zverev no se encuentra a sí mismo

Y no lo hizo, mejor dicho, Alcaraz no permitió que lo hiciera. Las piernas no iban, tal vez pesaba la semifinal concluida en la madrugada. Con 1-1 en el segundo set, Carlitos se apuntó de nuevo una rotura en blanco a su favor, que luego reafirmaría (3-1).

Ahí no acabaría la exhibición. El quinto juego lo resolvió Alcaraz desplegando sus mejores virtudes: dejada para atraer al gigantón y luego globo a la esquina para sumar el 4-1 y, de paso, acabar de minar la moral de Zverev.

Otro juego en blanco (5-1) y en el siguiente juego aprovechó su cuarta bola de partido para finiquitar la final y el torneo (6-1).

Ahora a mirar en el mapa dónde está París pasando por Roma. Y atentos todos porque la nueva estrella del tenis mundial es, según Zverev, «el mejor jugador del mundo actualmente».