Condenan a dos años de cárcel al Cuco y a su madre por mentir en el juicio de Marta del Castillo

El Juzgado de lo Penal número 7 de Sevilla ha notificado este jueves a Francisco Javier García Marín, el Cuco, y a su madre, Rosalía García Marín, la sentencia que los condena a dos años de prisión a cada uno de ellos por un delito de falso testimonio cometido durante el proceso celebrado en 2011 por el asesinato de Marta del Castillo. Un fallo que no es firme y contra el que cabe interponer un recurso de apelación ante la Audiencia Provincia.

La jueza, además, les ha impuesto a cada uno el pago de una multa de 1.440 euros (seis meses, a razón de 8 euros diarios), así como el pago, en concepto de responsabilidad civil, de 30.000 euros a los padres de Marta -15.000 euros por cada progenitor-

El delito de falso testimonio conlleva penas de entre seis meses y dos años de cárcel, y multas de tres a seis meses, de manera que la jueza ha optado en este caso por aplicar el castigo máximo «teniendo en cuenta la naturaleza de los hechos y el perjuicio que ha podido causar a la Administración de Justicia».

Así, la pena impuesta se corresponde con la petición que habían hecho los padres de la víctima como acusación particular, que no obstante habían reclamado 1.800 euros de multa; mientras que la Fiscalía reclamaba ocho meses de cárcel y 1.500 euros. Por su parte, las defensas de los encartados habían pedido su libre absolución y, de manera subsidiaria, que se apreciara la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas y fueran condenados a 45 días de prisión y el pago de una multa de 132 euros, una atenuante que la juez desestima porque «ninguna de las defensas ha expresado desde cuándo el procedimiento ha estado paralizado» y porque «ninguna paralización ha existido».

En cuanto a la indemnización fijada a favor de los padres, la magistrada afirma en la sentencia, consultada por 20minutos, que su cuantificación «responde a criterios discrecionales del juzgador», indicando que, en este caso, «es indudable el daño que se vuelve a hacer a los padres de la desgraciadamente fallecida Marta D.C.», fijando la indemnización en un total de 30.000 euros «teniendo en cuenta la naturaleza de los hechos sobre los que se ha faltado a la verdad y el dolor innegable y manifiesto de los padres».

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Cabe recordar que en el juicio contra ellos celebrado los pasados días 26 y 27 de mayo, ambos condenados reconocieron el delito de falso testimonio, lo que provocó que el proceso se acelerara y la jueza suspendiera todas las declaraciones de testigos que estaban previstas, entre ellas, la del asesino confeso de Marta, Miguel Carcaño.

Hechos probados

La magistrada considera probado que el Cuco y su madre fueron citados a declarar como testigos el 25 de octubre y el 16 de noviembre de 2011, respectivamente, en el juicio por el asesinato de Marta que se celebró en la Audiencia de Sevilla, «concertando ambos con carácter previo» junto con la pareja de la acusada -ya fallecido e investigado inicialmente en esta causa- «una declaración concordante y coherente a fin de dar cobertura a la actuación» de Francisco Javier durante la noche y la madrugada del día 24 de enero de 2009, todo ello «a sabiendas de que faltaban a la verdad, y sin importarles los perjuicios que ello podía irrogar para la familia de la fallecida».

Así, la jueza relata que el Cuco declaró en 2011 que no había estado en el piso de la calle León XIII donde se cometió el crimen, sino con varios amigos, «en franjas horarias distintas a las reales», yéndose a su domicilio sobre las 23.30 horas, donde se encontró con la pareja de su madre, que había salido a tirar la basura, para seguidamente subir hasta su casa y no salir más. Pero la verdad, afirma la sentencia, «era muy diferente», tal y como ha quedado acreditado en las sentencias ya firmes que condenaron al Cuco cuando era menor de edad por un delito de encubrimiento.

Respecto a Rosalía, la madre del Cuco, el fallo emitido explica que en 2011 manifestó al tribunal, «sabiendo que no era verdad», que salió con su pareja a tomar unas copas sobre las 23.30 horas y que regresó a su casa sobre las 1.30 o 2.00 de la madrugada del 25 de enero, encontrando a su hijo dormido, «cuando la realidad era que estuvieron en el citado establecimiento hasta las 4.30 horas y no encontraron a su hijo en casa cuando llegaron».

El delito de falso testimonio

La magistrada también analiza en el fallo el delito de falso testimonio y señala que, «ante el reconocimiento de hechos por los acusados, se ha faltado a la verdad en un juicio por ambos, sin tener que entrar a valorar si puede o no declarar una persona como acusado y como testigo por una misma causa», añadiendo que el precepto «es claro al castigar a los que faltaren a la verdad en una causa judicial». «Fueron ambos advertidos del delito de falso testimonio en el que podían incurrir en caso de no decir la verdad, por lo que queda patente que ambos cometen dicho delito», apostilla.

Según argumenta, «faltar a la verdad en la declaración que se presta como testigo en un procedimiento judicial es delito en la medida que el testimonio es uno de los medios de prueba sobre los que se pueda basar la convicción del juzgador a la hora de dictar una resolución judicial definitiva, de tal manera que es posible que un testimonio falso, si induce a error al juez o tribunal ante el que se presta y es valorado como verdadero, provoque una resolución injusta, esto es, un pronunciamiento en que no se realice el valor superior de la justicia y se lesione un interés que debe ser protegido por el poder judicial».

«Esta es la razón fundamental por la que, en una sociedad democrática, el falso testimonio es tipificado como delito en la Ley penal, como así lo ha manifestado el Tribunal Supremo» en sentencia, concluye la juez.

La abogada de los padres de Marta, Inmaculada Torres, ha señalado a la salida del juzgado que «estamos satisfechos con el fallo», aunque no ha querido entrar en más valoraciones hasta no leer la sentencia en profundidad. En todo caso, ha incidido en su «satisfacción» con el fallo, que «es lo que esperábamos».