Como el capullo de seda de una mariposa

Beautiful nature at morning in the misty spring forest with sun rays

Si está pensando en un envoltorio para su producto, no dude en buscar empresas cuidadosas con el medio ambiente, que pueden darle la solución a sus necesidades de embalajes, recipientes, amortiguación y personalización de sus productos como la que ofrecen en https://www.embaleo.es

Al igual que las mariposas salen del pequeño gusano, que se envuelve en un capullo de seda, donde queda protegido hasta completar su proceso de transformación, así pueden llegar sus productos a manos del consumidor. Objetos hermosos, delicados y envueltos como sorpresas, tanto para el que lo recibe como para el que compra papel de seda de colores. De ese modo, pueden llegar a su destino, a las manos que aprecian esa finura envolvente y de colorida personalidad.

Un medio ambiente sano y natural recicla constantemente a través de múltiples mecanismos biológicos, para mantener un equilibrio entre lo vivo y útil respecto a lo muerto y útil también. El ciclo de la vida de todo ser orgánico posee una sabiduría intrínseca que le hace perdurar y sostenerse.

Afortunadamente, muchas actividades humanas tratan de imitar a la naturaleza. Y lo hacen mediante estrategias de reducción de elementos en el origen de la producción. Así como empleando soluciones de reciclaje al final de su empleo.

No todo es plástico de usar y tirar, ahora es posible darle múltiples vidas. El plástico, siendo una idea muy útil por su gran versatilidad para millones de situaciones, genera sin embargo un grave problema medioambiental. Pero, no es tanto el plástico en sí como su abundante fabricación para usar y tirar. Es el que sea de un solo uso y su reiterada y excesiva producción en origen lo que crea el problema a escala mundial. Una persona muy mayor, me comentaba una reflexión en torno al uso de un objeto cotidiano en su juventud, cuando vivían en los pueblos y trabajaban los campos. Se refería a “la espuerta”. Ésta, hecha de fibra de cáñamo no podía contener líquidos. Ahora, ese mismo nombre se usa para un recipiente de plástico que sí puede contener agua y es perdurable. No cabe duda, el plástico es un gran invento. Pero, como la virtud está en el punto medio, una virtud, deja de serlo, más por abundancia que por escasez. Y es lo que le pasa al plástico de usar y tirar. Fue una idea maravillosa que sin embargo se ha convertido en pocos años en una lacra medioambiental.

Muchas son las empresas, tanto las que usan embalajes para sus productos, como aquellas que los fabrican, que quieren ofrecerse responsables medioambientalmente.

Por eso, cada vez está más en auge las empresas que quieren contribuir al cuidado del medio ambiente. Unas proponiendo soluciones que disminuyen en origen los envoltorios y otras responden al final de su vida útil, volviéndolos reutilizables para una continuidad productiva y una sostenibilidad ambiental. Se crea así, un encadenado, un proceso productivo y cíclico.

Los consumidores, cada vez son más los que apuestan por el reciclaje de sus residuos de plástico, papel y cartón. Y buscan empresas que así lo sean también. Formando una comunidad responsable para un planeta sostenible.

Gracias a los procesos de reciclaje, más del 90% del papel puede ser reutilizado después de una conveniente transformación. Lo cual, permite reducir el consumo de agua y electricidad hasta en un 90% y un 50% respectivamente. Una empresa hizo el cálculo y concluyo que por cada tonelada de papel que pasa por un proceso de reciclaje se ahorran 140 litros de petróleo, 27.000 litros de agua y se evita la tala de 17 árboles adultos.

Por otro lado, para la nueva producción, es decir, para el uso de materias primas originales, está la madera eterna, de bosques controlados y algunos certificados para hacer masa de papel con procedimientos cuidadosos. Bosques que dan madera nueva a la par que oxigenan el aire, retienen el suelo con sus raíces, refrescan el ambiente en horas calurosas, atraen las nubes, adornan el paisaje con su presencia y es lugar de hábitat para diversidad de fauna.

La madera que se emplea para fabricar papel y cartón se cultiva en plantaciones reforestadas continuamente, con árboles que crecen rápido y en una decena de años ya alcanzan el tamaño adecuado para su tala.

Según datos del sector, en España, la madera que se emplea para producir celulosa procede de cultivos forestales expresamente creados para este fin. El papel jamás se obtiene de maderas nobles como robles, hayas o encinas, ni de especies exóticas de bosques tropicales.

Estos bosques dan trabajo y favorecen el desarrollo rural, además de absorber gran cantidad de CO2. Se calcula que alrededor de 7,5 millones de toneladas cada año.

Es otra forma de utilizar la materia prima de manera respetuosa con lo que la tierra nos ofrece.

Si es usted de esta opinión, ¡enhorabuena! por buscar empresas solidarias con el medioambiente para empaquetar, proteger, amortiguar, personalizar y adornar sus productos dirigidos a unos consumidores responsables.

 

María Tesías Herrera

Socióloga y Sanitaria

Abril 2022