Valle del Guadalhorce: «La Huerta de Málaga»

Una de las zonas de  cultivo más destacadas en Málaga es el Valle del Guadalhorce, una región natural formada por el río Guadalhorce (el río más caudalosos de la provincia) y donde las buenas condiciones climáticas, la abundancia de agua y la fertilidad de sus tierras, facilitan el cultivo de cítricos, frutales y hortalizas.

Es por ello que eta comarca también es conocida como «la huerta de Málaga o » Valle del Azahar», haciendo referencia en este último caso a la gran cantidad de cítricos que son cultivados en el valle.

Esta zona está formada por los siguientes términos municipales: Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande, Almogía, Álora, Cártama, Coín, Pizarra y Valle de Abdalajís. Y en ella se cultivan cítricos, hortalizas, árboles frutales y cultivos subtropicales.

La huerta de Málaga es my rica y variada. No obstante, hay productos que merecen una mención especial debido a su singularidad o por el volumen de plantaciones.

Tomate de huevo de toro:

Esta variedad de tomate es la joya de la huerta por su gran calidad y por ello, es de los productos más conocidos del Valle del Guadalhorce. Aunque se puede encontrar en toda la comarca, se cultiva principalmente en el municipio de Coín. Suele ser una variedad de gran tamaño ( algunos tomates pueden llegar a pesar más de un kilo) forma achatada, piel fina, textura muy carnosa y pocas semillas. Debido a que se cultiva al aire libre y de forma natural, no está preparado para el transporte, ni para ser conservado en cámaras, por lo que únicamente se ofrece en putos de venta cercanos a su cultivo.

Limones

La producción de cítricos es muy importante en esta zona, destacando las plantaciones de limoneros, al ser el número de árboles muy superior al de otros cítricos. Las variedades más importantes que podemos encontrar son el limón verna, el cual presenta una gran cantidad de jugo y pocas semillas y el limón fino, de menor tamaño y también con cantidad de zumo.

Naranjas

Los cultivos de naranjas de la provincia de Málaga también se concentran en su mayoría en esta comarca. Las variedades más comunes son la valenciana, la cual contiene gran cantidad de jugo y en la mayoría de ocasiones es de sabor ácido y la navelate, con un sabor más dulce y textura jugosa. Al ser la producción de naranjas muy elevada, la naranja malagueña también es exportada a otros países.

Mandarinas

La extensiones de cultivo de las mandarinas frente a la de los limones o naranjas es bastante inferior, por lo que se suelen comercializar únicamente dentro de la provincia de Málaga. La tipología más común es la mandarina clementina, un fruto híbrido entre la mandarina y la naranja amarga. Su sabor es muy característico, ya que combina el sabor agrio y dulce a la vez.

Aceituna Aloreña

Esta aceituna de mesa del Valle del Guadalhorce, y en concreto del municipio de Álora, ha sido la primera aceituna de mesa con denominación de origen. Se caracteriza por ser la única aceituna con hueso flotante, por lo que este se desprende fácilmente de la carne de la oliva. Su recogida se realiza a mano al ser un fruto muy sensible a los golpes y durante la misma son seleccionadas las mejores aceitunas. Una vez recogida y seleccionada, su posterior elaboración es también cien por cien natural y artesanal. En esta parte del proceso se parten las aceitunas, se dejan en salmuera (agua y sal) y posteriormente son aliñadas con ingredientes tales como el pimiento rojo, el hinojo, el ajo y el tomillo. Además de su conocido uso como aceituna de mesa, resulta ser una variedad de aceituna muy buena para hacer aceite de oliva virgen extra.

Como habrás podido observar en el Valle del Guadalhorce existe una gran variedad de alimentos durante todo el año y donde además, está siendo implantada de manera progresiva, la producción ecológica y de km.0, con el objetivo de ofrecer alimentos de calidad, ecológicos y de proximidad.

No podemos finalizar este artículo sin acordarnos del famoso , pan de higo de Coín, que aunque no se trate de un producto que viene de la huerta, en la gran mayoría de las veces, está hecho únicamente con higos cultivados en esta comarca. Este producto procede de la tradición árabe y con él daban salida a los higos sobrantes de la producción de las higueras. Se trata de una masa compacta, elaborada en su totalidad con higos y en ocasiones, acompañada de frutos secos o fruta escarchada. Según cuentan los mayores de la zona, los campesinos comían este pan con el fin de reponer fuerzas y así poder hacer frente a las largas jornadas de trabajo. Aunque ete producto se puede encontrar durante todo el año es especialmente popular durante la época de Navidad.