Un libro editado por el Centro de Estudios Andaluces indaga en los orígenes históricos y literarios de la imagen estereotipada sobre la comunidad autónoma que aún perdura

Andalucía ha sido motivo frecuente de reflexión. A veces promovido por los propios andaluces. Otras, desde un exterior que abarca opiniones de otras partes de España y también extranjeras. Pero hay una imagen que ha permanecido en el imaginario español e incluso internacional sobre los andaluces y es aquella que dibuja al andaluz como indolente, poco trabajador, narcisista y amante de la fiesta.

¿De dónde surge esta imagen? ¿Cómo nacen estos tópicos y estereotipos sobre los andaluces? A estas y otras preguntas intenta responder el libro ‘La cara oscura de la imagen de Andalucía. Estereotipos y prejuicios’ del profesor de la Literatura Española, Alberto González Troyano. Se trata de un ensayo editado por el Centro de Estudios Andaluces dentro de su colección ‘Imagen de Andalucía’, que se adentra en la génesis y el contexto en el que se incubaron estos y otros tópicos.

La realidad es que estos estereotipos han convivido con otros que retrataban a Andalucía como una sociedad trágica, hambrienta e irredenta. Ahí están las conocidas descripciones realizadas por Ortega y Gasset en su ‘Teoría de Andalucía’ quien calificó la actitud vital de los andaluces como «hedonista», «perezosa» y «holgazana».

El problema es que persisten. En la actualidad todavía son habituales y recurrentes en los medios de comunicación dolorosos estereotipos sobre los andaluces. Comentarios que se repiten y alimentan en las voces de tertulianos y también de boca de algunos responsables políticos con poca base y menos fundamento.

Desde dentro de Andalucía se ha hablado demasiado de sus luces y poco de sus sombras así que cabe preguntarse, como hace esta obra de referencia, dónde y cómo nacen estos prejuicios y estereotipos que tanto daño han hecho a la imagen de Andalucía. ¿En la literatura? ¿En la historia? ¿En la política?

En opinión de González Troyano«no existe una leyenda negra que ensombrezca la imagen de Andalucía, pero sí la acucian rincones oscuros que, en buen número, los propios andaluces han contribuido a propagar».

Es cierto que en la tradición romántica literaria y pictórica encontramos el origen de la imagen mitificada de Andalucía. Gautier, Mérimee, Byron, Lewis, Ford… De hecho, fueron los viajeros románticos quienes inventaron una Andalucía exótica, espontánea, voluptuosa y sensual plagada de toreros, gitanos, bandoleros y señoritos. Una imagen de una Andalucía pintoresca, castiza y agitanada que estaba reñida con el mundo de la modernidad y la industria.

Algunos autores locales como Estébanez Calderón aceptaron esta caracterización tópica y típica de Andalucía. Otros reaccionaron escribiendo para corregir estas «distorsiones extranjeras». Es el caso de Blanco-White, Fernán Caballero, Cecilia Bohl de Faber, Juan Valera, Pedro Antonio de Alarcón, Arturo Reyes, José Mas y López Pinillo. Sin embargo, a pesar de su calidad, la mayoría de sus obras tuvieron escasa difusión, lo que da idea de lo difícil que es romper con los prejuicios.

«Destruir los tópicos exige un acercamiento a los hechos históricos al margen de los prejuicios. Hay que enfrentarse con ese pasado. Esta mirada debe admitir que los hechos históricos son irreversibles; que no se pueden ya rectificar, pero que, por eso mismo, hay que conocerlos de manera crítica, e indagar en los orígenes y motivos que provocaron las situaciones actuales», argumenta Alberto González Troyano.

Las imágenes que más circulan sobre Andalucía se basan casi siempre en afectos, pasiones, gustos o hábitos festivos: pocas veces en el símbolo económico. Las imágenes asociadas a Andalucía han desbordado las fronteras de nuestra comunidad autónoma y a pesar del esfuerzo que se ha puesto en liberarse de estos prejuicios, los estereotipos circulantes no se han borrado ni eliminado de las mentalidades colectivas pese a los continuados esfuerzos en este sentido

«Hay que armarse de razones para enfrentarse a la incomprensión de los otros», expone el autor de este trabajo. Las páginas de este libro apuntan y esbozan, a modo de ensayo, un punto de partida para emprender un nuevo viaje por Andalucía en busca de una nueva imagen.