La noche del lunes en Alhaurín de la Torre, un municipio hasta ahora considerado tranquilo, se transformó en un escenario de violencia propia de una película. Un ciudadano danés fue tiroteado en plena carretera y su furgoneta, precintada por la Guardia Civil, acabó incendiada horas después en el aparcamiento de un supermercado.
El ataque
Pasadas las 21:00, una vecina alertó a la Policía Local tras presenciar cómo un Maserati Levante con luces prioritarias falsas interceptaba el paso de una furgoneta blanca en la A-404, cerca de la glorieta de El Encuentro. De su interior descendieron dos hombres vestidos con chalecos que simulaban ser agentes. Según su testimonio, intentaban robar el vehículo cuando el conductor, un nórdico de gran envergadura y con tatuajes visibles, se resistió.
La reacción de los asaltantes fue inmediata: dispararon dos veces contra la víctima. Uno de los proyectiles le atravesó el pómulo, mientras que el segundo le causó una herida en el costado. El herido fue evacuado de urgencia al hospital. En la escena quedaron un zapato, un guante y un teléfono móvil, pruebas clave para la investigación.
Una custodia improvisada
La Guardia Civil se hizo cargo del caso y precintó la furgoneta del herido. Sin embargo, se encontraron con un obstáculo: Alhaurín de la Torre carece de un depósito municipal para vehículos judicializados. La solución fue estacionarla en el aparcamiento del Lidl, cerrado ya a esas horas, y balizarla con cinta.
El fuego como mensaje
La madrugada no trajo calma. Alrededor de las 4:00, testigos vieron cómo un coche de alta gama con dos ocupantes irrumpía en el aparcamiento. Los individuos rompieron una ventanilla de la furgoneta, la rociaron con gasolina y le prendieron fuego, presuntamente para destruir pruebas.
Horas después, otro vehículo —presumiblemente usado por los asaltantes— apareció también calcinado en una zona de Los Montes de Málaga.
Vecinos inquietos
El suceso, que apunta a un posible ajuste de cuentas, ha sacudido a los vecinos de Alhaurín de la Torre, quienes muestran su preocupación por la escalada de violencia en la zona. “Nunca habíamos visto algo así aquí, y da miedo pensar que estén actuando grupos criminales”, confesaba un residente.
La investigación continúa abierta, y las autoridades no descartan nuevas detenciones en los próximos días.


