Padres y madres se rebelan en Málaga contra los comedores escolares y exigen una alimentación «digna» para sus hijos

Padres y madres «hartos» por la situación «insostenible» que sus hijos viven a diario en los comedores escolares de la provincia de Málaga, se han concentrado este sábado en la capital para exigir a la Junta de Andalucía un servicio de alimentación «digno».

Unas 200 personas se manifiestan en la calle Larios para exigir más calidad en la comida que reciben sus hijos en los colegios malagueños

La concentración ha sido secundada por representantes políticos de Podemos, Izquierda Unida y PSOE,. FOTO: Joaquín Galiana

«Deben escucharnos ya de una vez porque la situación es insostenible», reclaman. Y para que se les oiga, han decidido ‘sacar los comedores a la calle’ con una acción protesta que ha comenzado en la calle Larios y ha finalizado en la plaza de la Constitución con una escenificación de un comedor escolar.

Convocada por la Plataforma Comedores Dignos, estos padres tachan de «denigrante» la situación. Toñi Urbano, una de las madres afectadas que ha decidido movilizarse este sábado,ha señalado que los padres «están muy preocupados» porque no tienen otra opción que dejar a sus hijos en los comedores escolares pero «muchas veces los recogen y no han comido».

Padres y madres se rebelan en Málaga. FOTO: Joaquín Galiana

Esta madre asegura haber podido hacer una cata de la comida del comedor del colegio de su hijo «y eso daba vergüenza, es incomible, denigrante». «El día que yo fui –relata a los medios había una crema con muchos grumos, un huevo a la plancha que llevaba tres días envasado y era plástico, los niños jugaban con ellos, y una salsa de tomate echa caldo que tuvieron que colarla para que los niños se la comieran». «La situación es denigrante», insiste.

La concentración ha sido secundada por representantes políticos de Podemos, Izquierda Unida y PSOE, entre otros, entre otros, en apoyo a los «cerca de 40 comedores afectados en la provincia». «Pero hay otras provincias afectadas por estas empresas que solo vienen a hacer negocio y no a mirar por la salud alimentaria de los niños», ha criticado la diputada socialista en la Diputación de Málaga, Patricia Alba.

Escenificación de comedor escolar en la Plaza de la Constitución. FOTO: Joaquín Galiana

 

Tras recordar las mociones llevadas por su grupo a los plenos del Ayuntamiento de Málaga y de la propia Institución provincial, Alba ha exigido «una respuesta a esta grave situación», que ha tachado de «intolerable».

«Vamos a exigir a la Junta de Andalucía que dé una solución a los niños y niñas y que se garanticen unos comedores escolares acordes a la sociedad en la que vivimos», ha incidido al respecto.

En esta misma línea se ha pronunciado la candidata a la Alcaldía de Con Málaga, Toni Morillas, quien ha apuntado a la necesidad de volver a un servicio público.»Lo que nos encontramos en los comedores es el resultado de un modelo de gestión privatizador que se ha demostrado absolutamente ineficaz».

Así, ha criticado el resultado en los comedores, «que sirven para la conciliación de las familias y para que los niños de los entornos más vulnerables tengan una comida al día sana garantizada, esto se está vulnerando».

Desde la confluencia de izquierdas exigen a la Junta de Andalucía una solución a los comedores «donde está habiendo irregularidades e incumplimientos en los pliegos», donde se habla de un menú compuesto, fundamentalmente, por fruta y verdura fresca, carne y pescado. Asimismo piden medidas para recuperar la cocina ‘in situ’, «que además es una apuesta por el empleo local y la alimentación de calidad».

Es esta misma línea, el portavoz de Unidas Podemos en el Ayuntamiento de Málaga, Nicolás Sguiglia, ha pedido responsabilidades al delegado territorial de la Consejería de Educación en Málaga, Miguel Briones, y al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. A este último le ha exigido «tomar medidas y exigir a la Junta que se ponga fin al maltrato alimenticio que se les está dando a los niños en muchísimos colegios. Con la salud y la alimentación no se juega», ha zanjado.