Lucía Vívar ya habría fallecido antes de que el tren la arrollara, según un estudio

  • En el estudio, se establece la hora de la muerte de la pequeña Lucía a las 5:53h de la mañana
  • El Juzgado de Instrucción número 10, aceptó la petición de los padres para que se investigue el hallazgo de un bote de cloroformo a 700 metros de la estación de tren

 

Lucía Vivar, la niña que aparecía muerta sobre las vías del tren que atraviesa las localidades de Álora y Pizarra, ya llevaría fallecida casi una hora antes de que el tren pasara, según establece un nuevo estudio elaborado a petición de la familia por el catedrático de Medicina Legal, Luis Frontela.

En el estudio, el prestigioso especialista establece la hora de la muerte de la pequeña Lucía a las 5:53h de la mañana, un momento que a priori coincidiría con el intervalo ofrecido inicialmente por el informe toxicológico de los restos, donde se indicaba que la niña habría fallecido entre las 5 y las 7 de la mañana.

Sin embargo, el tren de Cercanías que la golpeó en la cabeza, y al que la Guardia Civil considera la causa de la muerte de Lucía, no pasó por el lugar donde estaba la niña hasta las 6.45 horas, casi una hora después del momento que fija en su estudio el catedrático Luis Frontela.

Luis Frontela es uno de los forenses más prestigiosos de nuestro país. Colaboró en la investigación de casos como el crimen de los Galindos, el asesinato de las niñas de Alcásser o el brutal crimen de Sandra Palo.

El prestigio de Frontela llevó a la familia a pedir su colaboración en el esclarecimiento del caso, que conmocionó el pasado verano a los vecinos del pequeño municipio de Pizarra, volcados en las labores de búsqueda de la pequeña durante toda la madrugada, y que nada pudieron hacer por salvarle la vida.

 

Los padres creen imposible que su hija caminara sola cuatro kilómetros en plena oscuridad

 

Lucía Vívar se separó de sus padres cuando estos cenaban con otros familiares en el bar de la pequeña estación del tren de Cercanías de Pizarra. Cuando notaron su ausencia, todos los clientes del local se lanzaron a las vías buscando a la pequeña, pero sólo hallaron un chupete en el suelo del andén.

A primera hora de la mañana, el conductor de uno de los trenes de Cercanías que une Málaga capital con la localidad de Pizarra, avisaba del hallazgo del cuerpo de Lucía Vívar sobre las vías del tren, a unos 4 kilómetros del lugar de su desaparición.

Aunque la hipótesis de la Guardia Civil es que la niña falleció al ser atropellada por el tren cuando se encontraba dormida en la vía, los padres de Lucía Vívar creyeron imposible desde el principio que su hija caminara sola cuatro kilómetros en plena oscuridad, y nunca cesaron en su empeño por agotar la verdad.

El informe sobre los restos biológicos de Lucía Vívar que elaboró el Instituto de Toxicología de Sevilla y que se hizo público el pasado mes confirmó que el cuerpo de Lucía no presentaba restos de agresión sexual, ni residuos de alcohol y drogas o de ADN masculino.

Esto reforzó la teoría de que el suceso no fue un crimen, sino un desgraciado accidente.

 

Se pidió la investigación de un bote de cloroformo que se encontró a 700 metros de la estación

 

Sin embargo, en octubre los padres de Lucía aportaron a la juez encargada del caso un avance del informe forense que encargaron, y según el cual la pequeña presentaba dos lesiones en la cabeza, y no sólo la ocasionada por el golpe efectuado por el tren, que habría tenido lugar cuando la niña ya no estaba viva.

La hora de la muerte establecida en su informe definitivo por Frontela viene a refrendar todavía más esta hipótesis.

El Juzgado de Instrucción de Málaga, que investiga el caso, aceptó además la petición de los padres de Lucía Vívar para que se investigue el hallazgo de un bote de cloroformo a 700 metros de la estación de Pizarra.

El bote lo encontró un adolescente en la zona del polígono industrial durante la pasada feria de Pizarra, a mediados de agosto, pero el joven no dijo nada hasta unas semanas atrás. El recipiente estaba vacío y lo recogieron los agentes de la Policía Local de Pizarra que lo entregaron a la Guardia Civil.

 

Los padres de Lucía Vívar pidieron a la juez la práctica de una veintena de diligencias, entre ellas que se investigue la geolocalización de los teléfonos móviles encendidos en la zona donde desapareció 

 

Aunque los investigadores descartaron que tuviera relación con lo ocurrido, los padres pidieron a la juez que se investigase, y la magistrada accedió a su solicitud.

La juez accedió además a la práctica de casi todas las diligencias solicitadas la pasada semana por la abogada de la familia, Ana Belén Ordoñez, mediante un escrito de 14 páginas.

La petición de nuevas diligencias se produjo después de que la Guardia Civil remitiera a la jueza el atestado completo del caso, en el que concluye que Lucía Vívar se adentró sola en las vías, anduvo 4.200 metros y se acurrucó agotada entre los raíles, donde al día siguiente fue golpeada por el primer tren de Cercanías de la mañana.

Los padres de la niña, sin embargo, consideran que en torno a la noche en la que desapareció su hija quedan aún por despejar un cúmulo de interrogantes.

La pasada semana pidieron a la juez la práctica de una veintena de diligencias, entre ellas que se investigue la geolocalización de los teléfonos móviles encendidos en la zona donde desapareció Lucía Vívar, identificándose a los titulares de las líneas.

Fuente: El Español