Las lluvias del último invierno permiten recuperar el vigor de los cultivos subtropicales malagueños, pero la falta de mano de obra amenaza con complicar una campaña de mango especialmente concentrada. Trops prevé comercializar 13.000 toneladas de esta fruta y destaca la recuperación del aguacate español.
La campaña de los subtropicales ya está en marcha en la Axarquía, principal territorio productor de mango y aguacate de Europa. El regreso de las lluvias después de varios años marcados por una sequía extrema ha cambiado las perspectivas del campo malagueño: los árboles han recuperado parte de su vigor, los suelos cuentan con mayores reservas de humedad y todo apunta a una fruta de buen tamaño y excelentes cualidades organolépticas.
Pero la recuperación hídrica llega acompañada de un problema que cada campaña adquiere mayor dimensión: la dificultad para encontrar trabajadores. La falta de personal afecta tanto a las labores de recolección como a los centros de manipulación y envasado, especialmente durante las semanas de mayor actividad.
El director general de Trops, Víctor Luque, considera que la disponibilidad de mano de obra será uno de los principales desafíos de los próximos meses. La situación resulta especialmente delicada en el mango, cuya producción se concentra en un periodo muy corto.
«Uno de los principales retos que tenemos actualmente es la disponibilidad de mano de obra, tanto en el campo como en los centros de manipulación y envasado», señala Luque. En apenas seis u ocho semanas se concentra una parte muy importante de la cosecha, obligando a las empresas a ampliar sus equipos de manera rápida para poder recoger, seleccionar, confeccionar y distribuir la fruta en condiciones óptimas.
La dimensión del problema se refleja en las propias necesidades de Trops. Durante el momento álgido de la campaña de mango, la compañía genera alrededor de 1.200 puestos de trabajo directos, a los que se añade la actividad que la campaña moviliza en sectores como el transporte, la logística, los servicios y la industria auxiliar.
Ante esta situación, desde la organización reclaman una respuesta coordinada. «Creemos que debemos trabajar conjuntamente administraciones, empresas y agentes sociales para disponer de un marco laboral que permita atraer trabajadores y garantizar el desarrollo de las campañas», apunta el responsable de Trops.
La situación de los cultivos ha experimentado un giro respecto a los últimos años. Las precipitaciones registradas durante el invierno han permitido recuperar humedad en los terrenos y mejorar el estado de las plantaciones después de una prolongada etapa de restricciones hídricas.
«Después de varios años de sequía muy severa, hemos recuperado disponibilidad de agua y humedad en los suelos», explica Luque. El exceso puntual de humedad también ha obligado a los agricultores a extremar el control técnico de las explotaciones, pero el balance general es positivo.
La mejora de las condiciones de cultivo permite afrontar la campaña con mejores expectativas de calidad, tanto por el calibre como por las características de sabor y textura de la fruta.
Aun así, el sector insiste en que la recuperación de las reservas de agua no debe hacer desaparecer las reivindicaciones para garantizar el futuro de la agricultura subtropical. Trops considera prioritario avanzar en soluciones estructurales como el uso de agua regenerada, nuevas infraestructuras hidráulicas y desalación, con el objetivo de asegurar el suministro a largo plazo.
El comportamiento de ambos cultivos será diferente durante esta campaña. El mango comenzó a recolectarse en la segunda mitad de agosto y concentrará su mayor actividad durante septiembre y octubre.
Las previsiones para España sitúan la producción entre 30.000 y 35.000 toneladas, por debajo de la registrada la pasada campaña. De ese volumen, Trops calcula que comercializará alrededor de 13.000 toneladas.
El escenario es más favorable para el aguacate, cuya campaña principal comenzará a ganar intensidad a partir de octubre. La entrada progresiva de la variedad Hass permitirá incrementar los volúmenes durante las últimas semanas de octubre y, especialmente, en noviembre.
Las estimaciones apuntan a una producción española próxima a las 100.000 toneladas, lo que supondría una recuperación significativa después de los efectos provocados por la escasez de agua.
Más allá de las cifras de producción, el sector malagueño considera que el principal valor diferencial de sus frutas debe seguir siendo la calidad. Por este motivo, desde Trops hacen hincapié en la necesidad de evitar una recolección demasiado temprana para aprovechar determinados momentos del mercado.
La proximidad a los consumidores europeos permite competir con otros países productores, pero no necesariamente en precio. La estrategia pasa por ofrecer una fruta con mejores características organolépticas.
» Nuestra principal ventaja competitiva es precisamente la calidad y la proximidad. No podemos competir con otros orígenes únicamente en precio; tenemos que competir ofreciendo al consumidor una fruta excepcional», defiende Luque.
En el caso del mango, dejar que el fruto alcance una adecuada madurez fisiológica en el árbol resulta determinante. Una pieza puede presentar un aspecto exterior atractivo si se recoge demasiado pronto, pero no llegará a desarrollar completamente sus aromas, sabores y textura.
Por ello, el mensaje del sector a los productores es mantener los tiempos adecuados de maduración y evitar adelantar los cortes. La calidad final de la fruta depende, en buena medida, de respetar ese proceso natural.
Ese cuidado también debe continuar en el momento de la compra. En el caso del mango, el color de la piel no constituye por sí solo una referencia fiable, ya que puede variar considerablemente en función de la variedad.
El consumidor puede comprobar su estado mediante una ligera presión con la mano. Si el fruto cede suavemente, está próximo a su punto óptimo de consumo. El aroma también ofrece una pista importante: un mango maduro desprende un olor dulce y característico, especialmente alrededor del pedúnculo.
Con el aguacate, la comprobación es similar. Lo recomendable es ejercer una presión suave con la palma de la mano y evitar presionar con las puntas de los dedos, ya que pueden dañar la pulpa. Si el fruto cede ligeramente, está listo para consumir. Si permanece completamente duro, conviene dejarlo unos días a temperatura ambiente.
En definitiva, la campaña de los subtropicales malagueños afronta un escenario de contrastes. El agua ha vuelto a dar margen a los agricultores y las perspectivas de calidad son buenas, pero la falta de trabajadores continúa siendo una amenaza para el desarrollo normal de la recolección. Mientras el mango encara unas semanas de intensa actividad, el aguacate encara una recuperación que puede devolver al sector a niveles de producción más próximos a la normalidad.
La apuesta, en ambos casos, pasa por mantener el equilibrio entre producción, disponibilidad de recursos y calidad. Como resume Víctor Luque, cada fruta tiene su momento y respetarlo sigue siendo la mejor garantía para que el producto llegue al consumidor con todas sus cualidades.
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