Tras más de un cuarto de siglo al frente del Ayuntamiento, Francisco de la Torre volverá a encabezar la candidatura del Partido Popular en las próximas elecciones municipales. El alcalde afronta un nuevo reto político convencido de que aún tiene proyectos por culminar, aunque por primera vez deja entrever que esta podría ser la última etapa de una trayectoria que ha marcado el rumbo de la ciudad.

A sus 84 años, Francisco de la Torre volverá a someterse al veredicto de las urnas con el objetivo de continuar liderando el Ayuntamiento de Málaga. El veterano regidor, que acumula casi tres décadas al frente de la ciudad, confirma así su intención de optar a un nuevo mandato, reforzando una figura política que se ha convertido en uno de los grandes símbolos del municipalismo español.
Su decisión pone fin a meses de especulaciones sobre su futuro. Aunque en las últimas semanas había evitado despejar la incógnita, finalmente ha optado por seguir al frente de un proyecto político que comenzó en el año 2000, cuando tomó el relevo de Celia Villalobos tras su incorporación al Gobierno de España.
De la Torre sostiene que mantiene intacta la ilusión y la capacidad de trabajo que han caracterizado toda su carrera. Quienes le conocen destacan una agenda diaria intensa y una presencia constante en la vida pública malagueña, un estilo que ha contribuido a consolidar una imagen de cercanía con los vecinos y de implicación permanente en los asuntos de la ciudad.
En las elecciones municipales de 2023 volvió a demostrar su fortaleza electoral al obtener la mayoría absoluta con 17 concejales y cerca de la mitad de los votos emitidos. Un respaldo que confirmó la confianza de una amplia mayoría de malagueños en un modelo de gestión que ha transformado profundamente la capital durante los últimos años.

Bajo su mandato, Málaga ha vivido una de las mayores metamorfosis urbanas de su historia reciente. La apuesta por la cultura, el turismo de calidad y la innovación tecnológica ha situado a la ciudad entre los principales referentes nacionales e internacionales. La llegada de grandes museos, la implantación de empresas tecnológicas y el crecimiento del sector turístico han convertido a Málaga en uno de los destinos urbanos con mayor proyección de Europa.
Ese cambio de modelo ha ido acompañado de una notable proyección exterior de la marca Málaga, asociada hoy al dinamismo económico, la atracción de inversiones y la calidad de vida. Una evolución que ha reforzado el liderazgo político de De la Torre tanto dentro como fuera de la ciudad.
Sin embargo, la edad del alcalde sigue siendo uno de los principales focos de debate. Aunque asegura encontrarse en un excelente estado físico y mantiene el ritmo de trabajo que le caracteriza, por primera vez ha reconocido la posibilidad de que el próximo mandato no tenga por qué completarse íntegramente. Esa reflexión abre la puerta a que la candidatura popular incorpore a quien pueda asumir el relevo durante los próximos años.
Precisamente, la sucesión vuelve a situarse en el centro de las conversaciones políticas. Entre los nombres que con más frecuencia aparecen como posibles herederos figuran la consejera andaluza Carolina España, el dirigente nacional del PP Elías Bendodo o la presidenta provincial del partido, Patricia Navarro, aunque desde la formación no existe todavía un relevo oficial designado.
Con esta nueva candidatura, Francisco de la Torre afronta unas elecciones que pueden convertirse en las más simbólicas de su carrera política. No solo buscará ampliar un mandato que ya forma parte de la historia de Málaga, sino también consolidar el legado de una transformación urbana que ha cambiado para siempre la imagen y el posicionamiento de la ciudad. El resultado de las próximas municipales marcará, previsiblemente, el inicio de una nueva etapa en el Ayuntamiento, ya sea con el propio De la Torre al frente o con el sucesor que termine recogiendo el testigo de una de las trayectorias políticas más longevas del panorama municipal español.


