El juzgado deniega la petición del Ayuntamiento del desalojo de la Casa Invisible

  • El Juzgado le ha denegado la petición del Ayuntamiento hasta que no se resuelva la medida cautelar de suspensión de desalojo solicitada por la fundación de otro contencioso que está en marcha
  • Reclaman al alcalde la paralización definitiva del proceso

El desalojo de La Casa Invisible no se va a producir con la brevedad que esperaban en el Ayuntamiento de Málaga. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo ha denegado la solicitud del Ayuntamiento para entrar en el edificio y ejecutar el desalojo. Tanto el juez como el Ministerio Fiscal le han indicado al consistorio que deberá esperar hasta que se resuelva el contencioso que tienen previamente con La Invisible por la que pidieron una medida cautelar de suspensión del desalojo.

La decisión, que ha sido confirmada por ambas partes, es calificada por La Invisible como «un nuevo fracaso», si bien desde el Ayuntamiento de Málaga no lo ven de esa manera. Raúl López Maldonado, concejal de Urbanismo y Ordenación del Territorio, asegura que ya tenían presente en el informe que adjuntan en la petición de desalojo que estaban pendientes de este contencioso, «pero entendemos que es más la situación de inseguridad que puede haber en el entorno».

Sin embargo, este dictamen exonera al Ayuntamiento de responsabilidad alguna en caso de que se produzca un accidente en el interior de los edificios como consecuencia de su estado. «Al no tener la autorización de que abandonen el edificio público, La Invisible asume la responsabilidad de lo que ocurra dentro», asegura el concejal.

Añade que desde el Ayuntamiento piensan seguir con la vía administrativa que tienen a su alcance y que tienen «la tranquilidad de que por parte de la GMU se ha tramitado el expediente de manera diligente sobre la posibilidad de desalojo del inmueble, pero ahora no lo paramos nosotros, lo para un juez«, en relación a que en 2018 fue el alcalde el que decidió detener el proceso de desalojo de los edificios situados en los números 9 y 11 de la calle Nosquera, okupados hace 15 años.

López Maldonado no desiste en la idea del consistorio de que el espacio sea concurrido, una vez sea rehabilitado por una entidad que lo obtenga por concurso público. «Esta es la evidencia de la dificultad de actuación en situaciones como esta, lo que evidencia mucho más la necesidad de que las cesiones de los espacios públicos se hagan mediante concursos públicos para evitar este tipo de circunstancias», defiende.

El pasado mes de noviembre la Junta de Gobierno Local acordó reactivar el desalojo de La Casa Invisible y anunció su ejecución antes del final de ese año. El concejal de Urbanismo justificó la medida en el contenido de informes técnicos que constatarían el riesgo inminente que suponía el estado del edificio y la necesidad de su rehabilitación.

Desde La Invisible defienden que el proceso de desalojo no cuenta con motivos técnicos, puesto que tienen un proyecto para la rehabilitación del inmueble, sino a fines puramente políticos, «quieren deshacerse de un proyecto incómodo para ellos», aseguran.

A la vez, insisten en pedir al alcalde la paralización definitiva del proceso de desalojo. «El alcalde debe ser coherente con los acuerdos alcanzados con La Invisible, a la que incluyó como ejemplo de diversidad cultural en la candidatura de Málaga a la capitalidad cultural europea de 2016 y está declarada como de interés público municipal por la propia corporación», recogen en el comunicado. Además, aseguran que en el caso de no desistir en las intenciones de desalojo se encontrará con «un fuerte conflicto social en defensa de este espacio y de un modelo de ciudad diverso, heterogéneo y plural».