El próximo 28 de febrero, coincidiendo con el Día de Andalucía, las calles de El Burgo se llenarán de aroma a pan, ajo y hortalizas recién sofritas. La localidad de la Sierra de las Nieves celebrará una nueva edición de su emblemática Fiesta de la Sopa de los Siete Ramales, una cita declarada de Singularidad Turística Provincial que espera congregar a más de 2.500 visitantes dispuestos a disfrutar de gastronomía, música y naturaleza en un entorno privilegiado.

Cada Día de Andalucía, El Burgo se transforma en un punto de encuentro para quienes buscan tradición y autenticidad. La Fiesta de la Sopa de los Siete Ramales, que alcanza su 22ª edición, rinde homenaje a un plato humilde nacido en el campo y convertido hoy en símbolo de identidad del municipio.
El evento cuenta con el respaldo de la Diputación de Málaga, que le otorgó el reconocimiento de Singularidad Turística Provincial y que impulsa la conservación del recetario malagueño a través de iniciativas como la marca promocional Sabor a Málaga. Su vicepresidente de Territorio Sostenible, Cristóbal Ortega, ha subrayado la importancia de mantener vivas estas celebraciones que ponen en valor los productos locales y las tradiciones culinarias transmitidas de generación en generación.
La receta debe su nombre a sus siete ingredientes principales: pan, ajo, patata, tomate, pimiento, espárragos y huevo. Productos sencillos, de temporada y de la tierra que, combinados con paciencia y saber hacer, dan como resultado un plato lleno de sabor. En El Burgo, la sopa se sirve como manda la tradición: con cuchara de palo y en un dornillo, una cazuela de madera de olivo o encina que forma parte de la estampa más característica de la fiesta.
Desde primera hora de la mañana, los vecinos comienzan la preparación. El pan se desmiga a mano y las hortalizas se sofríen lentamente hasta que, al mediodía, miles de raciones están listas para compartir. El ambiente festivo acompaña cada paso del proceso, convirtiendo la cocina en un acto colectivo que invita a participar y a sentirse parte del pueblo.
Pero la jornada va mucho más allá del plato principal. El programa incluye visitas guiadas por el municipio, actuaciones musicales, pandas de verdiales y coros rocieros, además de un mercadillo con productos locales, muchos de ellos vinculados a Sabor a Málaga.
Para quienes deseen completar la experiencia, el entorno natural ofrece un atractivo añadido. Senderos junto al río Turón y los paisajes de la Sierra de las Nieves brindan la oportunidad perfecta para disfrutar de la naturaleza antes o después de la degustación.
El Burgo abre así sus puertas a vecinos y visitantes con una invitación clara: celebrar Andalucía alrededor de una mesa compartida, saboreando una receta que resume la esencia de su tierra y su gente.


