Un jurado popular juzga en la Audiencia de Málaga al hombre acusado de matar a su expareja en 2023 mientras la Fiscalía sostiene que fue un crimen machista con alevosía y, junto a la acusación particular que ejerce la familia, reclama 28 años de prisión por asesinato y malos tratos habituales mientras la defensa sostiene que se trata de un homicidio sin premeditación
El hombre acusado de asesinar a su expareja Paula en 2023 en Torremolinos ha reconocido este lunes ante el jurado popular que provocó la muerte de la mujer, aunque ha asegurado que ocurrió durante un forcejeo y ha negado haberla maltratado durante la relación.
El juicio ha comenzado en la Audiencia de Málaga con la selección del jurado y la declaración del procesado, para quien la Fiscalía y la acusación particular solicitan 28 años de prisión por los delitos de asesinato con alevosía y malos tratos habituales en el ámbito de la violencia de género
Según la acusación pública, la víctima murió tras recibir 16 puñaladas, dos de ellas por la espalda, en un crimen que, sostienen, se produjo tras años de maltrato psicológico y control por parte del acusado.
El acusado habla de una pelea
Durante su declaración, el procesado se ha reconocido culpable de haber causado la muerte de la mujer, pero ha insistido en que el fatal desenlace se produjo durante una pelea en la que ambos forcejeaban por un cuchillo.
“Nos vimos envueltos en una pelea con el cuchillo en medio y provoqué la herida mortal al empujar su brazo para desviar los golpes”, ha afirmado.
Según su versión, fue la víctima quien tenía el arma “en todo momento” mientras ambos se encontraban en el suelo y él únicamente trataba de “desviar la trayectoria” del cuchillo para protegerse.
El acusado ha expresado además su arrepentimiento sincero a la familia de la víctima. “Cometí el error más grande de mi vida”, ha señalado, añadiendo que fue “un imprudente” por no haber evitado el enfrentamiento.
También ha reconocido que mantenían “una relación tóxica”, aunque ha negado haber ejercido violencia contra ella o haber intentado controlarla.
La acusación sostiene que hubo maltrato previo
Frente a esta versión, la Fiscalía sostiene que Paula fue víctima de malos tratos durante los tres años de relación con el acusado.
En su intervención, la fiscal ha asegurado que el hombre la aisló y desacreditó, ejerciendo un control constante sobre ella.
Los informes psicológicos incorporados a la causa describen, según las acusaciones, un perfil con “celos, impulsividad y dependencia emocional”, además de una “baja empatía y frialdad emocional” y rasgos compatibles con comportamientos violentos en la pareja.
El Ministerio Público también ha señalado que durante el embarazo del hijo que ambos tenían en común el acusado no permitió a la mujer acudir al ginecólogo, algo que él ha negado, asegurando que temía que los análisis detectaran consumo de drogas.
Las acusaciones sostienen igualmente que el acusado mostraba celos enfermizos, algo que algunos testigos del entorno de la pareja también habrían descrito.
Un cuchillo supuestamente robado días antes
La acusación particular, que representa a la familia de la víctima y está dirigida por el abogado Guillermo Smerdou, sostiene que el crimen fue premeditado.
Según el letrado, el acusado habría robado una semana antes el cuchillo con el que presuntamente cometió el crimen, algo que el procesado niega que tenga relación con los hechos.
El abogado ha señalado además que el día del crimen el acusado engañó a la víctima, asegurándole que no se encontraba en la vivienda. “Allí ella encontró la muerte”, ha afirmado.
La familia sostiene que Paula estaba en ese momento luchando por recuperar la custodia de sus tres hijos, que se encontraban bajo tutela.
Antecedentes y otro caso pendiente
La Fiscalía ha recordado durante la vista que el acusado tiene una condena previa por amenazas a otra expareja.
Además, también está acusado en el caso de Sibora, una joven que desapareció en 2014 y cuyo cuerpo fue hallado nueve años después emparedado, un crimen por el que también será juzgado.
El hermano de la víctima pide la pena máxima
Antes del inicio del juicio, el hermano de Paula ha reclamado la pena máxima para el acusado y ha reconocido que la familia afronta el proceso judicial con nerviosismo.
“Es un proceso duro, que hay que pasarlo”, ha declarado a los periodistas a las puertas de la Audiencia de Málaga.
El familiar ha asegurado que nunca supieron que la víctima estuviera sufriendo malos tratos y ha lamentado lo ocurrido, al tiempo que ha afirmado que en este caso “el sistema falla”, aunque ha matizado que no se trata solo del sistema Viogén sino de otros factores en la protección de las víctimas.
El juicio continuará este martes con la declaración de testigos ante el jurado popular encargado de decidir sobre la culpabilidad del acusado.


