El acoso sexual a las mujeres en la calle y en los bares será delito y acarreará multas, arrestos o trabajos comunitarios

Imagen (20minutos)

El anteproyecto de ley de Libertad Sexual aprobado este martes en el Consejo de Ministros —la conocida como ley del ‘solo sí es sí’— introduce un nuevo delito en el Código Penal, el “acoso ocasional”, que castiga el acoso puntual, sexista o sexual, contra las mujeres en el entorno callejero o en los espacios de ocio.

Este nuevo tipo penal tiene carácter “leve” y castigará por primera vez “expresiones, comportamientos o proposiciones sexuales o sexistas que creen a la víctima una situación objetivamente humillante, hostil o intimidatoria”.

El equipo del Ministerio de Igualdad que preside Irene Montero ha explicado este martes que las penas asociadas al delito de “acoso ocasional” podrán ser la “localización permanente (arresto domiciliario)”, hasta un mes de trabajos comunitarios, multas, así como la imposición de medidas de alejamiento para proteger a la víctima.

Unidas Podemos ha conseguido introducir en la ley una propuesta que ya plantearon hace dos años desde la oposición y que castiga penalmente el acoso sexual que sufren las mujeres en la vía pública, en bares, fiestas privadas o discotecas, pero ha rebajado las condenas que preveía en su propuesta inicial.

Así, la formación morada aspiraba a imponer entre 3 a 9 meses de trabajos para la comunidad para el acoso sexual callejero, una pena que ha sido rebajada a un máximo de un mes en el anteproyecto que ha aprobado el Consejo de Ministros.

El combate contra el acoso sexual callejero, que ocurre cuando una o varias personas lanzan comentarios indeseados y hostigan a mujeres, pasará a ser considerado violencia machista en España. Ya lo es también en otros países europeos, como en Francia, donde en 2018 la Asamblea Nacional aprobó una ley contra las violencias sexuales que penalizaba por primera vez el acoso en la calle con multas de entre 90 y 750 euros.

El Parlamento Europeo recomendó entonces a todos los Estados miembros seguir el ejemplo francés y legislar contra el acoso sexual en el espacio público, después de averiguar que al menos un 55% de las mujeres en Europa han sido víctimas de acoso sexual en la calle, un delito infradenunciado.