Consumo recomienda revisar el etiquetado y prestar especial atención a los materiales con que están fabricados estos productos antes de adquirirlos para evitar reacciones alérgicas

La Dirección General de Consumo de la Consejería de Salud y Familias participa en una campaña de inspección de ámbito nacional para controlar el cumplimiento de los requisitos obligatorios que establece la normativa en materia de etiquetado, información y seguridad de diferentes prendas de ropa infantil a la venta en establecimientos andaluces.

A la hora de adquirir alguna prenda de ropa para los niños y las niñas, es importante tener en cuenta que además de los controles que se realizan antes de lanzar los diferentes productos al mercado, una vez puestos a disposición del público en las tiendas y comercios se continúa realizando una labor de control por parte de la Administración, para verificar que los artículos a la venta cumplen con los requisitos que establece la normativa.

En este caso, los controles están siendo realizados por el personal inspector del Servicio Provincial de Consumo de Sevilla, responsable de realizar 50 actuaciones de control sobre el total de 420 previstas a nivel nacional. En la campaña participan otras comunidades autónomas, así como el Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación de las Exportaciones (SOIVRE).

Durante los controles, el personal inspector comprueba que los productos están correctamente etiquetados o marcados de forma duradera, legible, visible y accesible con facilidad. La etiqueta debe permitir identificar de forma clara a la empresa responsable del producto, incluyendo datos como su nombre, domicilio y NIF, así como indicar claramente el precio del producto y su composición en fibras.

En cuanto a los requisitos de seguridad, en los controles se verifica que las prendas cumplen con la normativa europea relativa a cuestiones como la longitud y formato de cuerdas ajustables, cordones, cinturones, fajines o tiradores de las cremalleras.

¿Cómo se actúa ante productos inseguros?

En el caso de que se detecten irregularidades en los artículos que puedan afectar a la seguridad de las personas que las utilicen, se valora el riesgo y, en su caso, se incluye el producto afectado en la Red de Alerta de Productos de Consumo, un sistema de intercambio rápido de información que funciona a nivel europeo y cuyo objetivo es detectar de la manera más ágil posible artículos inseguros, con la finalidad de poder adoptar medidas que impidan la comercialización de estos productos, ya sea a través de la inmovilización o la destrucción de los mismos.

Tanto en el caso anterior como si se detectan irregularidades de tipo informativo, como, por ejemplo, que el etiquetado no esté en castellano, se remitirán las actuaciones al departamento correspondiente para el inicio del oportuno procedimiento sancionador.

Esta campaña de control se desarrolla en el marco del Plan de Inspección de Consumo 2019, que comprende un total de 26 campañas que supondrán aproximadamente 9.000 actuaciones de control dirigidas a garantizar y reforzar la protección de los derechos de las personas consumidoras y asegurar que los productos y servicios que están a la venta cumplen los requisitos de seguridad y calidad que exige la normativa vigente.

Consumo recomienda revisar el etiquetado de la ropa infantil antes de comprarla.

Consumo recomienda revisar el etiquetado de la ropa infantil antes de comprarla.

Recomendaciones a la hora de adquirir ropa infantil

En todo caso, siempre es conveniente realizar algunas comprobaciones antes de comprar este tipo de productos para verificar que se trata de artículos que no ponen en riesgo la seguridad de los niños y niñas que los van a utilizar. Y en caso de detectar algún tipo de problema, ponerlo en conocimiento de las autoridades de Consumo para que lo investiguen y tomen las medidas oportunas al respecto.

Desde la Dirección General de Consumo se recomienda en primer lugar leer detenidamente el etiquetado antes de adquirir un producto para asegurarse de que es correcto y que identifica adecuadamente a su responsable. Igualmente se aconseja prestar especial atención a las advertencias de seguridad y las instrucciones de uso que acompañen al producto. En el caso de las prendas textiles, es importante revisar los materiales de la composición, para evitar posibles reacciones alérgicas, así como comprobar las características del material y las indicaciones para su cuidado.

Además, conviene informarse antes de la compra sobre la política de devoluciones. En el caso de las compras por Internet existe el derecho de desistimiento, que permite, con carácter general, cancelar el contrato durante un plazo mínimo de 14 días naturales desde la fecha de recepción del producto, sin tener que alegar motivo alguno.

Asimismo, se recomienda pedir siempre el ticket o la factura, documento imprescindible para efectuar cualquier reclamación, devolución o cambio del producto, y en el que deberá figurar el NIF y/o la razón social de la empresa vendedora.

Por último, se recomienda, siempre que sea posible, realizar las compras en establecimientos adheridos al Sistema Arbitral de Consumo, ya que de esta manera se garantiza que cualquier posible discrepancia pueda quedar resuelta de forma rápida y gratuita. Igualmente, se recuerda que los establecimientos deben disponer de hojas de quejas y reclamaciones a disposición del público.

Ante cualquier duda o consulta en materia de consumo, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder de forma continuada a través del número de teléfono 900 21 50 80, de la página web www.consumoresponde.es, del correo electrónico (consumoresponde@juntadeandalucia.es); del perfil de Twitter (@consumoresponde); y el de Facebook.

También se puede recibir asesoramiento en los Servicios Provinciales de Consumo de las delegaciones territoriales de Salud y Familias presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.