Bioparc Fuengirola alberga más de medio centenar de especies amenazadas incluidas en la Lista Roja de la UICN

La naturaleza está perdiendo especies a un ritmo sin precedentes en la historia la vida en la Tierra. La extinción de especies se está acelerando y la respuesta global actual está siendo insuficiente. Reflejo de ello es el incremento anual de especies que ingresan en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), institución considerada como la red mundial con mayor conocimiento sobre el estado de la biodiversidad.

Para revertir esta terrible tendencia es esencial alertar de la situación a la que se enfrentan especies, ecosistemas y, en su conjunto, toda la biodiversidad. Hay que concienciar sobre el impacto que los seres humanos estamos provocando en la vida de nuestro planeta. A esta misión se sumó BIOPARC Fuengirola hace más de veinte años creando conciencia y actuando activamente en la protección y conservación de especies.

Actualmente, el parque malagueño alberga unas 200 especies, de las cuales más de 50 están amenazadas e identificadas por la UICN como ‘vulnerables’, ‘en peligro’ o ‘en peligro crítico’.

Entre estas especies se encuentran algunas tan carismáticas y conocidas como el orangután de Borneo, el gorila de llanura occidental, el tigre de Sumatra, el chimpancé o los lémures; y otras con la misma importancia y tan expuestas a la extinción como el duiker azul, el faisán de Edward, el gibón de mejillas doradas, el tomistoma o el tapir malayo. Todas ellas están amenazadas e incluidas en los Programas Europeos de Especies en Peligro (EEP) coordinados por la EAZA.

A través de un recorrido natural por las selvas tropicales más asombrosas del mundo, el visitante tiene la posibilidad de contemplar estas maravillosas especies en hábitats que recrean la isla de Madagascar, África ecuatorial, el sudeste asiático y las islas de Indo Pacífico. Unos ecosistemas que, en plena naturaleza, suponen algunos de los puntos con más biodiversidad del planeta, en los que la vida se diversifica en infinidad de especies, pero que hoy están expuestos a una continua destrucción.

Una sexta extinción impulsada por la actividad humana

Las actividades humanas y el papel del hombre en la conservación son fundamentales; somos el problema, pero también somos la solución. El problema es que lo que se ha logrado hasta el momento no parece ser suficiente. Y es que la destrucción de hábitats naturales, la sobreexplotación de los recursos naturales y el cambio climático están provocando un declive que expone al planeta a la sexta extinción masiva.

En el pasado, la mayoría de las especies que alguna vez vivieron se extinguieron en el transcurso de cinco extinciones masivas que fueron, en gran parte, el resultado de causas naturales como erupciones volcánicas, cambios climáticos o el impacto de un asteroide. Hoy en día somos nosotros, los seres humanos, los que estamos provocando esa extinción.

Las principales causas modernas de extinción son la pérdida y degradación de los hábitats, la sobreexplotación de los recursos naturales, la emisión de contaminantes que provocan un calentamiento general de la atmósfera, la acidificación de los océanos y, en general, el cambio climático, y un largo etcétera.  Frente a esto, los BIOPARC hacen una llamada a la acción, en la que la conservación de especies debe elevarse a emergencia global.

El objetivo final de BIOPARC es la conservación entendida en su sentido más amplio, desde la protección global del planeta y sus soportes vitales, hasta las acciones más concretas dirigidas a asegurar la pervivencia de las especies más amenazadas.