Casares, donde la huella de Blas infante sigue viva

CASARES (MÁLAGA), 27/02/2021.- En el malagueño municipio de Casares, localidad natal de Blas Infante -padre de la patria andaluza-, la figura de este insigne ideólogo andaluz sigue viva en cada esquina y la casa de su infancia es hoy un museo sobre quien fue y lo que hizo. El impulsor de la autonomía andaluza nació en 1885 en el número 51 de la calle Carrera de este pueblecito de casas blancas encaladas que parecen descolgarse por la ladera de la montaña entre pinsapos y alcornoques en el paraje natural de Los Reales de Sierra Bermeja.Allí pasó los primeros años de su infancia hasta que en 1895 ingresó como alumno interno en los Escolapios de Archidona (Málaga), si bien después regresaría a la residencia familiar para permanecer en ella en distintas etapas de su vida. En la imagen, panorámica de Casares Casares (Málaga) en Sierra Bermeja. EFE/Esther Gómez

En el malagueño municipio de Casares, localidad natal de Blas Infante, la figura del padre de la patria andaluza sigue viva en cada esquina y la casa de su infancia es hoy un museo sobre quién fue Blas Infante y la obra que llevó a cabo.

El impulsor de la autonomía andaluza nació en 1885 en el número 51 de la calle Carrera de esta localidad de casas blancas encaladas que parecen descolgarse por la ladera de la montaña entre pinsapos y alcornoques en el paraje natural de Los Reales de Sierra Bermeja.

Allí pasó los primeros años de su infancia hasta que en 1895 ingresó como alumno interno en los Escolapios de Archidona (Málaga), si bien después regresaría a la residencia familiar para permanecer en ella en distintas etapas de su vida.

La casa en la que vivió alberga una exposición permanente que muestra retazos de la historia y la obra del padre de la patria andaluza, así como de otros hechos y personajes relevantes para el estatuto autonómico, explica la técnico de Turismo, María Jesús Pineda.

Exhibiciones temporales y la proyección del documental «Tras los pasos de Blas Infante» completan la propuesta para divulgar su legado que, según ha explicado la concejal de Cultura del municipio, Rocío Ruiz, se halla «más vivo que nunca».

Pero este intenso vínculo entre el impulsor de la autonomía y la localidad que lo vio nacer se percibe mucho antes, incluso, de visitar su vivienda natal o adentrarse en las callejuelas y plazoletas del empedrado casco antiguo casareño.

Al viajero que viene desde Marbella por la carretera de Estepona (Málaga), al llegar al Mirador de Sierra Bermeja lo reciben tres ondeantes banderas, en el centro, la de España, y escoltándola, la de Andalucía y la de Europa.

Las tres insignias están dispuestas en un lugar elevado del enclave junto a un pedestal de obra con la bandera andaluza en la que reza: «Andalucía por sí, para España y la humanidad»; lema que el visitante encuentra de nuevo a la entrada del pueblo.

Y es que la historia del precursor de los símbolos del andalucismo está estrechamente ligada a la de las empinadas y angostas calles de esta villa, donde todavía viven algunos descendientes de su familia, y cuyo recuerdo se encuentra fuertemente arraigado entre los lugareños «desde muy corta edad», comenta la edil.

Cualquier rincón de Casares sirve para recordar a Blas Infante, quien lo mencionó en muchos de sus textos, ha señalado Rocío Ruiz, e insiste en que desde el consistorio han apostado para que su memoria esté presente en el día a día de los vecinos.

Muchos de ellos hablan de él como si lo conocieran desde siempre y aseguran sentirse «muy orgullosos» del que consideran uno de los casareños más ilustres, tal es el caso de Raúl o Josefa.