Festival de Málaga diseña un formato adaptado para la última semana de agosto

El Festival de Cine en Español de Málaga, que aplazó su vigésima tercera edición prevista del 13 al 22 de marzo por el coronavirus, trabaja en el diseño de un formato adaptado a las circunstancias para celebrarse de forma presencial en la última semana de agosto, ha anunciado a Efe su director, Juan Antonio Vigar.

El director del certamen ha subrayado este martes que cualquier planteamiento estará supeditado «a la evolución de la situación sanitaria» y a la recepción de todas las autorizaciones por parte de las autoridades competentes para poder celebrar, «como siempre, un Festival amable y seguro».

Ha apuntado que existe «un modelo de Festival de Málaga» consolidado en las veintidós ediciones celebradas y que si se celebra este año «se adaptará a un formato, por lo que no será el modelo de siempre».

En este sentido, ha recordado que Mafiz, la zona de industria del certamen, «consciente de la necesidad de viajes internacionales» -en 2019 recibió a más de setecientas personas de 54 países-, se está adaptando al formato «on line» y ya ha celebrado así la sección Málaga Work in Progress (WIP).

Ahora comenzará también de forma digital el Maff (Málaga Festival Fund & Co-Production Event) y las Spanish Screenings «se celebrarán ‘on line’ en el momento más adecuado, que será consensuado con el sector».

Sobre el propio Festival, Vigar ha explicado que su formato se centrará «más en el cine y su exhibición» y dejará a un lado «el evento social», ante la posibilidad de que las salas de cine reabran a finales de junio o principios de julio y el hecho de que algunas grandes productoras hayan programado ya estrenos para esa fecha.

La sede principal del Festival, el Teatro Cervantes, aplicaría restricciones de aforo para «evitar toda aglomeración» y medidas de higiene y seguridad, como el uso de ozono o nebulizadores, y no se celebraría la tradicional alfombra roja para el público, aunque sí para la prensa.

La fecha planteada, agosto, permite además que las actividades del Festival se difundan en las pantallas que se instalan al aire libre cada año en todos los distritos de la ciudad dentro del ciclo de proyecciones Cine Abierto.

Por tanto, la programación se centraría en las secciones oficiales a competición y se descargaría de actividades paralelas, según Vigar, que sin embargo ha precisado que ello no implica que no pudieran acudir profesionales invitados a presentar sus respectivas películas.

Vigar ha resaltado a Efe que «cada paso» se está consultando con el sector audiovisual y con las películas anunciadas para esta edición en marzo, de los que ha recibido «el máximo apoyo y comprensión y, en un porcentaje muy elevado, el deseo de participar en este nuevo formato».

Respecto a las películas iberoamericanas participantes, ha señalado que es consciente «de las dificultades de los viajes internacionales» en la actual situación, pero se podría plantear una presentación virtual a distancia.

En cuanto a los homenajes anunciados inicialmente en marzo, el director ha resaltado su intención de mantenerlos, y que asistan los galardonados «que puedan estar de forma presencial» y los que no, lo hagan «con una conexión en directo o con vídeos grabados».

«Trabajamos sobre una ilusión, pero todo depende de la evolución sanitaria», ha insistido Vigar, que ha subrayado que se tomarán «las mayores precauciones posibles y la máxima seguridad» y ha recordado que el Festival de Málaga «ya fue responsable al decidir el aplazamiento» cuando todavía no se había decretado el estado de alarma.