18 de Junio San Ciriaco y Santa Paula día de los Patronos de Málaga

El 18 de junio, se celebra el día de los Santos Mártires Patronos de Málaga, San Ciriaco y Santa Paula. Se trata de dos personajes de la época romana sobre los que aún existen varias dudas respecto a sus vidas, pero que calaron profundamente en la tradición católica de la ciudad, hasta el punto de figurar aún en su escudo.

Mártires, Patronos  de Málaga desde  el Siglo IV.

La ciudad de Málaga, desde la conquista de los Reyes Católicos, adoptó como Patronos a los Santos Ciriaco y Paula, alegando que estos antiguos mártires habían padecido martirio en su ciudad.

Usuardo, procedente de la corte Francesa de Carlos el Calvo, en el año 858 hace un viaje a España y anota cuidadosamente las memorias de los mártires y santos que se celebraban en España y elabora un Martirologio denominado,
“Martirologio de Usuardo”.

Por ello no cabe duda de que en el siglo IX, en la cristiandad mozárabe, se celebraba la fiesta de los Santos Ciriaco y Paula como mártires de Málaga.

En aquel siglo todavía subsistía el obispado malagueño, se extinguirá más tarde, seguramente con la invasión almohade del siglo XII.
En su Martirologio, Usuardo dice lo siguiente:

“En España, en la ciudad de Málaga, los santos mártires Ciriaco y Paula, virgen, los cuales, luego de padecidos muchos tormentos, apedreados, entregaron sus almas al cielo entre las piedras”.

Otros martirologios no concuerdan con el de Usuardo.

Así el Martirologio Jeronimiano, presenta esta fiesta el día 20 de junio y pone en la ciudad de Thomis el martirio de los Santos Paulo Ciriaco y Paula.

Por su parte Racemundo, en su calendario del siglo X dice que en Córdoba se celebraba la fiesta de los santos Ciriaco y Paula, martirizados en la ciudad de Cartagena.

Una versión distinta nos ofrece un Legendario del siglo X del monasterio de San Pedro de Cardeña, donde la pasión de estos mártires se sitúa en la localidad africana de Tremeta, en la persecución de Diocleciano y nos presenta unas actas.

El Martirologio Romano ofrece este elogio:

“En Málaga de España, los santos mártires Ciriaco y Paula, virgen que fueron apedreados y entre las piedras dieron sus almas al cielo”.

Es claro que este elogio está tomado del de Usuardo.

Historia y Devoción de  la Ciudad de Málaga.

Eran jóvenes y pertenecían a la entonces creciente comunidad cristiana en la ciudad, presidida por el obispo San Patricio.

Apresados en el contexto de la décima persecución del emperador Diocleciano y Maximiano, fueron sometidos a dolorosos tormentos con el propósito de que renunciaran a su fe y adorasen a las divinidades paganas romanas.

Como no consiguieron tal propósito, fueron condenados a muerte y lapidados, atados a sendos árboles, en el margen del río Guadalmedina, en el lugar que aún hoy se conoce como Paseo de Martiricos (junto al actual Estadio de La Rosaleda).

Ocurrida la muerte, cayó un fuerte aguacero que impidió que sus cuerpos fuesen quemados.

Los cristianos Malagueños los recogieron y procedieron a su sepultura.

Desde entonces y hasta el siglo XI fueron venerados en la ciudad y en toda la Bética.

Los Reyes Católicos consagraron a los San Ciriaco y Santa Paula una de las cuatro parroquias fundacionales tras la toma de Málaga en la Guerra de Granada (1487), los designaron patronos de la ciudad de Málaga en 1490 y los incluyeron en el escudo de Málaga en 1494.