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Un expreso agradece su reinserción social a ritmo de flamenco

En la cárcel creció su amor por el flamenco

Francisco Berrocal, exrecluso del centro penitenciario de Alhaurín de la Torre (Málaga), agradece el trato y la ayuda de sus excompañeros y los funcionarios para reinsertarse en la sociedad y ha regresado a la cárcel para dedicarles una canción de flamenco que escribió mientras estaba internado.

Berrocal, cuyo nombre artístico es D´Lena, ha vuelto este sábado a la cárcel en la que estuvo preso durante dos años -hasta septiembre de 2020- y en la que aumentó su pasión por la música y el flamenco para grabar el videoclip de la canción “Volaré”, un tema que pretende dar esperanza a los reclusos.

Francisco, que trabajaba de distribuidor de contratos de una marca de telefonía móvil, fue condenado en 2018 por estafa. Recibió las notificaciones del juzgado en su antiguo domicilio, en el que ya no residía, por lo que la jueza, al no obtener respuesta, dictó una orden de busca y captura.

La vida de Paco, como lo conocen sus amigos, se truncó en septiembre de 2018 cuando ingresó en el centro penitenciario y comenzó una pesadilla de la que no se podía despertar, a pesar de sus intentos por evadirse de la realidad, y según ha afirmado a Efe, el momento en el que te das cuenta que vas a la cárcel es “brutal”.

Una vez dentro, el malagueño, de 48 años, preguntó a su nueva abogada cómo podía salir de la prisión, a lo que ella le respondió “sácate tú”, unas palabras que calaron en Francisco, que comenzó a reunir méritos y a realizar cursos de cocina, de empresariales y de informática y obtuvo el carnet de manipulador de alimentos.

EN LA CÁRCEL CRECIÓ SU AMOR POR EL FLAMENCO

Otra de sus grandes pasiones siempre fue la música y se apuntaba a todos los espectáculos que hubiera en la prisión, comenta Berrocal a Efe. El tiempo que pasó en su celda hizo que acrecentara su amor por el flamenco y compuso una canción con fuerte simbología, “Volaré”, que se erigió como un canto a la libertad para los presos.

Fue en prisión cuando Paco, que cantaba su tema a sus compañeros, se dio cuenta de que quería vivir de la música y convertirse en profesional, un sueño que ahora vive, ya que cuenta con un guitarrista y un percusionista que le acompaña, y ya ha cerrado sus primeros bolos en Benalmádena (Málaga) para este verano.

“Estoy aquí porque quiero contar una historia con la que se van a identificar las personas que están en la cárcel”, ha asegurado Francisco a Efe, que señala que volver a grabar el videoclip de su nuevo tema es un “homenaje” para los funcionarios de prisiones y las personas que le ayudaron a reinsertarse.

El malagueño, al que se le nota feliz y luce una amplia sonrisa, confiesa que no echa de menos a sus antiguos compañeros, aunque los recuerda con cariño y mantiene el contacto con alguno de ellos, pero no olvida que la prisión es “un pozo y tienes que salir” de ella.

“Ningún alma tiene cadena”, finaliza Berrocal, que ha asegurado que “de la cárcel se sale” y pide que, si has tenido “la mala suerte de caer aquí”, aprovecha “el tiempo todo lo que puedas”, ya que hay personas que te ayudan y se encargan de que “la vida allí sea más llevadera”.

EFE