Playas de agua dulce, el otro verano en Málaga

Varias personas descansan y practican deportes acuáticos en el embalse Conde del Guadalhorce, conocido popularmente como el Pantano de El Chorro, situado en la localidad malagueña de Ardales. Escondidas en parajes naturales, vírgenes, apenas tocadas por la mano del hombre o dotadas de infraestructuras, también hay playas más allá de la costa. En el interior, alejadas del litoral, de aguas dulces y cristalinas y que ofrecen otra forma de disfrutar del verano

Recién cumplido un centenario de su inauguración, el embalse Conde del Guadalhorce -más conocido popularmente como el Pantano de El Chorro-, situado en la localidad malagueña de Ardales, es un ejemplo de este tipo de entornos naturales reconvertidos en lugares de ocio y turismo donde gozar de un baño como se suele hacer en el mar.

PRIMERA PLAYA DE INTERIOR ANDALUZA CON BANDERA AZUL

Además, esta playa de interior ha sido la primera de Andalucía que ha conseguido el reconocimiento de «Bandera Azul», otorgado por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (AEDAC) y que ha certificado este año la calidad de sus aguas y otros méritos como la excelencia, la seguridad, la educación y gestión ambiental y los servicios que se prestan.

Nadar en aguas de color esmeralda, guarecerse a la sombra de un pinar o acampar bajo las estrellas es el ambiente de este lugar de baño situado en una zona de la provincia malagueña cuyo entorno, décadas atrás, sirvió de escenario a actores como Frank Sinatra, Steve McQueen o Briggitte Bardot.

Una turista escocesa, de visita en esta playa y encantada con el sitio, confiesa a Efe que se siente más segura en un embalse: «La playa con las olas es peligrosa».

Priscila, una bañista que pasaba el día junto a su pareja e hijos en este enclave, destaca el ambiente que se vive en una playa de interior y las actividades de las que también se pueden disfrutar en una zona de baño alejada de la costa.

TRANQUILIDAD, SOMBRA Y COMODIDAD

Un joven chileno resalta la tranquilidad y las zonas de sombra que ofrece como sello propio esta alternativa a la playa más tradicional, además de la comodidad que supone bañarse en aguas dulces.

La Bandera Azul recibida por la playa de Ardales ha supuesto «mucha afluencia de turistas», según reconoce a Efe el alcalde de la localidad, Juan Alberto Naranjo, que la considera un revulsivo económico para la zona del pantano y explica que este tipo de turismo tiene una insignia clara: «El turismo en familia».

Ese tipo de ambiente es en lo que coinciden los visitantes de la zona, como confiesa un empleado del camping ubicado junto a este pantano malagueño.

Una alternativa a la playa de costa en la que destaca el sosiego y la calma. «La noto mucho más tranquila si quieres venir a un ambiente más familiar, mucho mejor que estar en una playa con más jaleo», explica una de las dos socorristas que también allí velan por la seguridad de los usuarios.

HIDROPEDALES EN EL INTERIOR

Además de la posibilidad de bañarse en sus aguas, estas también tienen un uso recreativo y se puede navegar a bordo de un hidropedal, un kayak o una tabla de paddle surf, oferta que proporciona la empresa familiar «La Isla», que asegura ser la pionera en llevar hidropedales a un pantano.

En las cercanías de El Chorro se esconden rutas senderistas y yacimientos arqueológicos y a pocos kilómetros está el Caminito del Rey, una senda aérea construida en las paredes del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes que opta a su reconocimiento como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.