Mafalda: Su sabiduría inconformista se queda huérfana

Un 29 de septiembre de 1964, la revista argentina ‘Primera Plana’ publicaba la primera viñeta de Mafalda. Cincuenta y seis años después ha fallecido su ilustre creador, Quino.

La pequeña feminista ha quedado hoy huérfana, esa niña cabezona que nació indignada con el mundo y para hacer preguntas incómodas a los adultos, llevaba décadas evolucionando hasta convertirse en un pequeño e inteligente altavoz del descontento político, desigualdad social y el feminismo.

Acompañada por su padre, su madre, el pequeño Guille o sus célebres amigos Manolito, Susanita, Felipe, Libertad o Miguelito, Malfada ha sido icono de varias generaciones

Un símbolo de rebeldía, azote de intolerantes y mansos, a través del que Quino dejó un buen puñado de enseñanzas, denuncias, reflexiones y preguntas, sobre todo muchas preguntas, que cuestionan las prioridades de la humanidad y cómo su modo de vida la ha conducido, una y otra vez, a guerras, hambrunas, injusticias y, ahora también, a pandemias.

Mafalda es lista, soñadora e idealista, y aspira a una democracia real para las sociedades del mundo, su realismo la convierte en una niña a veces cínica y pesimista. Destaca su preocupación por la miseria, las injusticias, la posición de desigualdad de la mujeres, sus dudas sobre la condición humana, las clases sociales, nos encantan sus irónicas observaciones y comentarios sobre la política, ya sea tanto nacional como internacional.

Murió Quino, pero Mafalda será inmortal. El dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado, un nombre que decía poco porque era mundialmente conocido como Quino, falleció este miércoles a los 88 años en Mendoza, su ciudad natal, donde se había instalado hace tres años, tras la muerte de su esposa.