Las intensas lluvias de las últimas borrascas han vuelto a dejar una imagen ya habitual en el litoral de la Costa del Sol Occidental: playas cubiertas por toneladas de cañas y restos vegetales arrastrados desde ríos y arroyos hasta su desembocadura en el mar.
Este fenómeno, que se repite año tras año tras los episodios de fuertes precipitaciones, supone un importante reto para los ayuntamientos costeros, obligados a retirar estos residuos y gestionar su tratamiento de forma adecuada. Ante esta situación, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental ha anunciado la reactivación de un plan especial para aliviar el impacto económico que esta limpieza genera en las arcas municipales.
El presidente de la Mancomunidad, Manuel Cardeña, ha señalado que “las cañas y restos vegetales que llegan a las playas representan un serio problema para los municipios, que deben hacerse cargo tanto de su retirada como de su posterior tratamiento”. Por este motivo, la entidad supramunicipal ha vuelto a ponerse “al lado de los ayuntamientos para ayudarles a reducir los gastos necesarios para devolver el litoral a condiciones óptimas”.
Para ello, Cardeña ha mantenido una reunión con responsables de la empresa Urbaser, concesionaria del Complejo Ambiental Costa del Sol, ubicado en Casares, con el objetivo de reducir los costes del tratamiento de estos residuos. Gracias a este acuerdo, se vuelve a activar un plan de recogida y tratamiento a un precio más económico, similar al que ya se aplicó el pasado año.
Los datos reflejan la magnitud del problema. Solo en 2025, el Complejo Ambiental de Casares trató un total de 4.564,58 toneladas de cañas, que junto a las 5.447,10 toneladas de algas sumaron más de 10.000 toneladas de residuos de origen natural procedentes del litoral.
Por municipios, Marbella fue el que mayor volumen de residuos aportó, con 3.990,80 toneladas, seguido de Estepona, con 3.274,56 toneladas, Manilva con 1.815,42, Torremolinos con 615,22 y Casares con 315,68 toneladas. Unas cifras que evidencian la necesidad de coordinación entre administraciones para afrontar un problema recurrente que afecta directamente a la imagen y al mantenimiento de las playas de la Costa del Sol.

