La vendimia 2026 ya está en marcha en la provincia de Málaga y todo apunta a que será una de las campañas más esperanzadoras de los últimos años. Mientras las primeras variedades blancas ya se recolectan en Mollina, el protagonismo comienza a trasladarse a la Axarquía, donde la uva Moscatel de Alejandría vuelve a ser la gran protagonista de un paisaje declarado Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM).
En localidades como Iznate, El Borge, Almáchar, Moclinejo, Cómpeta, Sayalonga, Comares, Cútar, Totalán, Macharaviaya o Benamocarra, agricultores y bodegas ultiman los preparativos para una vendimia que se presenta con optimismo tras varios años marcados por la escasez de lluvias.
Una de las primeras bodegas en iniciar la recolección ha sido Carpe Diem, que ya recoge la variedad Moscatel Morisco con una uva de excelente calidad. La cooperativa prevé alcanzar entre 620.000 y 650.000 kilos de producción, superando ampliamente los registros de la pasada campaña, cuando se recogieron alrededor de 540.000 kilos.
Las condiciones meteorológicas han jugado este año a favor del viñedo. Las lluvias acumuladas durante el invierno y la primavera han permitido una recuperación de las cepas, mejorando tanto el rendimiento como el potencial de calidad de la uva. El resultado es una cosecha que invita al optimismo tanto para viticultores como para bodegas.
No obstante, el sector continúa enfrentándose a importantes retos. El incremento de los costes de producción, el mantenimiento de los viñedos y, especialmente, la dificultad para encontrar mano de obra durante estas semanas siguen siendo las principales preocupaciones de los agricultores.
Aun así, la ilusión vuelve a recorrer los lagares y los empinados viñedos de la Axarquía. La vendimia no solo representa el inicio de una nueva cosecha, sino también una tradición centenaria que une a familias, cooperativas y pueblos enteros alrededor de uno de los productos más emblemáticos de Málaga.
Durante las próximas semanas, miles de kilos de uva recorrerán los caminos de la comarca hasta las bodegas, donde comenzará el proceso para elaborar los vinos dulces, secos y pasas que han dado prestigio internacional a la uva moscatel axárquica.
Con el aroma de la uva recién cortada y el esfuerzo de cientos de vendimiadores, la Axarquía vuelve a demostrar que su tierra sigue siendo sinónimo de tradición, calidad y futuro para el campo malagueño. La vendimia 2026 ya está en marcha y los pueblos de la uva miran al cielo y a sus viñas con la esperanza de convertir esta campaña en una de las mejores de la última década.