La expedición malagueña llega a la frontera de Ucrania: «Toda la vida en una maleta…»

El grupo entrega el material de primera necesidad e inicia el viaje de regreso en el que traerán a once ucranianos para que se reúnan con sus familias en Málaga

 Un grupo de diez malagueños, de los que siete son bomberos y uno es policía nacional, llegaron este mediodía a la frontera polaca localizada en la ciudad de Ustrzyki Dolne para hacer entrega de 3.000 kilos de material de ayuda que ya han entrado en Ucrania. Ya han cumplido con la primera misión del viaje y ahora están inmersos en la segunda: traer con ellos a once personas ucranianas que tienen familia y conocidos en Málaga.

«En esta primera parada en la frontera ya hemos recogido a dos mujeres y un niño, el resto están esperándonos en Varsovia», explicaba en llamada telefónica con Diario SUR el agente voluntario Carlos Benito. En este momento continúan conduciendo hacia la capital polaca, todavía digiriendo las escenas que han presenciado en los campamentos de refugiados. No es lo mismo verlo en la televisión que en directo, hacía hincapié el policía.

Esta expedición se ha llevado a cabo en coordinación con la Asociación Maydan de ucranianos afincados en la Costa del Sol, que se ha encargado de recopilar 3.000 kilos de ayuda que había sido solicitada, con material sanitario, ropa de abrigo, botas, efectos para los niños y alimentos no perecederos, para que llegue a su país de origen. La entidad también ha contactado con las personas que hoy se reunirán con el grupo de voluntarios para poner rumbo a Málaga.

Según indicaba Benito, unas 1.400 personas ucranianas están a la espera de ser evacuadas a Málaga, donde la mayoría de ellas cuentan con personas que pueden darle acogida.

Dejan claro que se trata de un iniciativa por cuenta propia y que el esfuerzo que están realizando es «para ayudar en la medida que se pueda, aportando nuestro grano de arena y tras ver la ola de solidaridad que desde Málaga se ha lanzado hacia Ucrania».

Seis bomberos del Consorcio Provincial de Bomberos (CPB) de Málaga y un profesional del Cuerpo de Bomberos de Torremolinos se han desplazado en cuatro furgonetas privadas hasta Polonia para recoger y traer hasta Málaga a refugiados ucranianos. Igualmente, otro efectivo del Consorcio acudirá a la zona como voluntario de Cáritas para prestar apoyo y ayuda a quienes han tenido que abandonar su país por la guerra tras la invasión de Rusia.

El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha agradecido estas iniciativas de los profesionales del CPB, “que son una muestra más de la solidaridad que están demostrando los malagueños ante la crisis humanitaria generada por los más de dos millones de ucranianos desplazados por la invasión rusa, que supone un atropello de los derechos humanos”.

Salado ha añadido que, ante emergencias y catástrofes, los efectivos del Consorcio han demostrado en reiteradas ocasiones no solo su gran profesionalidad, sino también su faceta humanitaria y altruista. Y ha explicado que desde el CPB se les ha facilitado que puedan llevar a  cabo esta acción solidaria.

Los bomberos del CPB -Jair Pereira, Francisco Coronado, Antonio G. Feu, Antonio M. Cobos, José M. Blanco y Lorenzo Álvarez- han llegado hoy a la frontera de Polonia con Ucrania transportando en las furgonetas material quirúrgico y de primeros auxilios, torniquetes y gasas para hemorragias, ropa técnica para el frío, sacos de dormir, esterillas, pilas y linternas,  cocinas portátiles, generadores y motosierras, entre otro material.

Y traerán hasta Málaga a onoce personas con la intermediación de la asociación Maydan, de ucranianos residentes en la Costa del Sol.

Francisco Salado ha subrayado que la Diputación de Málaga está coordinando y canalizando las labores de emergencia y ayuda a la población ucraniana que se están prestando en la provincia y en la que participan administraciones públicas, organizaciones no gubernamentales y asociaciones junto al consulado y la comunidad ucraniana de Málaga.

La Diputación de Málaga ha ofrecido las instalaciones de sus residencias en los centros de La Térmica y La Noria para acoger a los ciudadanos ucranianos a los que la invasión de su país ha sorprendido en España y que ahora no pueden o no quieren regresar, así como para atender a refugiados y niños que lleguen a la provincia. En este sentido, en La Noria hay acogidas actualmente una docena de personas.

Salado ha recordado que las instituciones están trabajando para elaborar un inventario de espacios disponibles en la provincia con objeto de dar respuesta a las necesidades que surjan. Y ha incidido en la importancia de trabajar de manera organizada y coordinada “para que prestemos la ayuda más rápida, efectiva y la que más necesitan estas personas”.