La Cofradía de El Rico de Málaga pretende retomar la liberación del preso

En esta ocasión, la liberación se llevaría a cabo en el interior de la iglesia de Santiago, en Málaga capital, el Miércoles Santo con limitación de aforo

El Consejo de Ministros debe aprobar la liberación y escoger al candidato, que hará, posiblemente, en la reunión de este martes

La Cofradía de Jesús El Rico de Málaga pretende retomar esta Semana Santa su tradición de liberar a un preso cada Miércoles Santo, un acto que no se pudo desarrollar en 2020 debido a la pandemia del coronavirus, según ha explicado a Efe el hermano mayor de esta entidad, Antonio Martínez Piñar.

En esta ocasión, la liberación se llevaría a cabo en el interior de la iglesia de Santiago de la capital malagueña el Miércoles Santo a las 18:00 horas, con limitación de aforo y ante las imágenes de Jesús El Rico y la Virgen del Amor, dado que en esta Semana Santa no se permiten procesiones en las calles, pero sí actos de culto.

En primer lugar, con el reo presente se procedería a la lectura del mandato de la orden de libertad y a la de un acta que firma la cofradía y, finalmente, se otorgaría la bendición de El Rico, tras la cual el preso podría abandonar la iglesia y sería libre.

La cofradía solicitó al Ministerio de Justicia la liberación de un preso y la Audiencia Provincial de Málaga, la Fiscalía y los directores de las prisiones malagueñas eligieron una terna de reclusos, señala Martínez, que añade que inicialmente propusieron cuatro candidatos que finalmente se redujeron en tres.

El Consejo de Ministros debe aprobar la liberación y escoger al candidato -cuya única condición es que su condena sea de la Audiencia Provincial de Málaga- y lo hará posiblemente, según el hermano mayor, en su próxima reunión del martes 23 de marzo.

«Estoy muy convencido de que se va a poder liberar a un preso este año», asegura Antonio Martínez, en referencia al que se convertiría en el recluso 270 -según este- que es liberado por El Rico.

Esta tradición, que se remonta al siglo XVIII, se celebró siempre salvo durante la Guerra Civil Española y en 2017 se tuvo que desarrollar excepcionalmente más tarde de Semana Santa, en julio, porque los reclusos propuestos no cumplían los requisitos.

La tradición de liberar a un preso en Málaga se basa en una pragmática real de Carlos III, dictada tras una epidemia de peste que incidió gravemente entre la población malagueña y ocasionó la suspensión de las procesiones de Semana Santa de 1759.

Los reclusos de la prisión de Málaga pidieron al alcaide sacar ellos la imagen de El Rico, de la que se declaraban devotos, pero, al serles denegada la solicitud, se amotinaron, escaparon de la cárcel y llevaron a hombros el cristo por las calles de la ciudad en la procesión más larga que se recuerda en la Semana Santa malagueña.

Tras acabar, los presos volvieron a sus celdas, lo que coincidió con la repentina desaparición de la epidemia -que se cobró numerosas vidas- y esto fue interpretado como un milagro que impresionó a Carlos III, por lo que concedió el privilegio, ratificado por Juan Carlos I poco después de ser proclamado rey.