La víctima, de unos 30 años, fue arrollada por un autobús mientras el conductor realizaba una maniobra en el patio de estacionamiento. Testigos aseguran que llevaba auriculares y no escuchó las advertencias. Permanece ingresada, estable, en el Hospital Regional.
Una mujer de alrededor de 30 años ha resultado herida de gravedad este jueves por la mañana tras ser atropellada por un autobús en la estación de autobuses de Málaga, junto al complejo de Vialia María Zambrano. El suceso ocurrió en torno a las 7:30 horas, cuando la víctima cruzó por el patio de maniobras del recinto, una zona cuyo acceso está expresamente prohibido a los peatones.
Según relatan trabajadores de la estación, el autobús implicado —que cubría la línea Málaga–San Pedro Alcántara–Ronda— se encontraba realizando una maniobra para dirigirse a la zona de descanso antes de iniciar su servicio. Durante el giro, el conductor no pudo ver a la mujer debido a un punto ciego y la embistió accidentalmente.
Las primeras investigaciones apuntan a que, tras el impacto, la víctima cayó al suelo y fue arrollada por el vehículo, que pasó por encima de sus piernas, causándole lesiones de consideración. Testigos presenciales aseguran que la mujer llevaba auriculares puestos y no escuchó los gritos de advertencia de varias personas que se encontraban en el lugar.
“Ha vuelto a nacer. Si el autobús la llega a coger más arriba, no lo habría contado”, explicó un vigilante de seguridad que acudió rápidamente al lugar del accidente y permaneció junto a la herida hasta la llegada de los servicios sanitarios.
El Servicio de Emergencias 112 Andalucía recibió varias llamadas alertando del atropello y activó de inmediato a los sanitarios del 061 y a la Policía Local. Una UVI móvil trasladó a la mujer al Hospital Regional de Málaga, donde permanece ingresada con posibles fracturas en las extremidades inferiores. Su estado es estable, aunque continúa bajo observación médica.
Los trabajadores del recinto lamentan que este tipo de situaciones se repita con frecuencia. “Muchos peatones cruzan por el patio de maniobras para acortar camino, pese a que está prohibido y señalizado. Es como atravesar una carretera en mitad del tráfico”, señalan desde el personal de seguridad.
Dos mujeres que se encontraban en la estación se percataron del peligro e intentaron alertar a la víctima instantes antes del atropello, sin éxito. “Empezaron a gritarle, pero llevaba auriculares y no las oyó”, explican.
El conductor del autobús, que circulaba a baja velocidad, quedó en estado de shock tras lo ocurrido. “Iba despacio, pero un autobús tiene mucha inercia. Un golpe así es muy peligroso”, relató otro testigo.
El Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados (GIAA) de la Policía Local de Málaga se ha hecho cargo del caso. Los agentes tomarán declaración a los testigos y revisarán las cámaras de seguridad de la estación para esclarecer con exactitud cómo se produjo el atropello.


