El agua del grifo no se puede beber, y dependen de un camión cisterna dos veces por semana

Ya van tres años desde que los vecinos de la malagueña localidad de Fuente de Piedra tuvieron que olvidarse de beber agua del grifo, porque había dejado de ser potable.

Los acuíferos de la zona están salinizados y cargados de nitratos por la sobreexplotación y los fertilizantes agrícolas.

La sequía se ha hecho habitual y los vecinos de esta población ya están desesperados, a los que abastece dos veces por semana un camión cisterna.

Su presencia se ha hecho tan habitual como la de los flamencos que han dado fama mundial a la laguna cercana al pueblo. A ellos la salinidad de las aguas locales les sienta mucho mejor que a las personas.