Fiesta de los polvos. Tolox

Declarada de Interés Turístico por la Diputación Provincial de Málaga.
Antes de visitar esta Fiesta Singular consulte la fecha con el Ayuntamiento o con la Oficina Municipal de Turismo de la localidad

Tolox es uno de esos pueblos que se distingue por mantener sus tradiciones más ancestrales. Así, cuenta con algunas de las fiestas más peculiares de la provincia, como ocurre con su propia versión del Carnaval. Desde hace décadas celebra el Día de los Polvos, una fiesta que tradicionalmente se celebra días antes del Miércoles de Ceniza. Según es costumbre, los habitantes del pueblo se arrojan entre ellos polvos de talco hasta quedar totalmente ‘enharinados’. Esta tradición parece proceder del siglo XIX, cuando los mozos recurrían a este juego para declararse a sus amadas. En esa jornada las jóvenes evitaban salir a la calle y los muchachos se las tenían que ingeniar para conseguir ‘enharinar’ a sus pretendidas. Se cuenta en este pueblo de la Sierra de las Nieves que había quien incluso entraba por chimeneas o rompía rejas con tal de lograr su fin. Hay también referencias en algunas crónicas que aseguran que esta costumbre tiene su origen en el siglo XV. Concretamente, esta versión alude a una disputa entre una morisca y una cristiana, enamoradas del mismo hombre. Ambas trabajaban en un horno, la discusión subió de tono y acabaron arrojándose entre sí toda la harina que pudieron.

Lo que sí es seguro es que esta tradición ha sustituido la harina original por el polvo de talco, al mismo tiempo que se ha perdido el carácter amoroso de la fiesta original. Por tanto, los toloxeños y visitantes volverán a empolvarse unos a otros sin distinción de sexo ni procedencia.

Es también una buena oportunidad de conocer este pueblo situado en el corazón de la Sierra de las Nieves, que tiene su casco urbano esparcido por media ladera de montaña. Esta característica convierte el recorrido por sus calles en uno de los principales atractivos de la visita. Es recomendable subir desde la plaza del Ayuntamiento hasta la zona donde se encontraba la antigua fortaleza árabe, que se percibe aún a través de algunos vestigios arquitectónicos. Este camino se hace a través de una de las calles más empinadas y estrechas del pueblo hasta llegar a la propia iglesia, que data del siglo XVI, y que antes fue mezquita e incluso sinagoga.

A pesar de estar en el epicentro de la Sierra de las Nieves, Tolox es una tierra de contrastes, con rasgos propios de la comarca del Guadalhorce, combinados con los encantos del Parque Natural. Así, naranjos y olivos acompañan al visitante en el recorrido que lleva hasta la misma entrada del pueblo, un conjunto blanco que duerme sobre la ladera de las Sierras Blanca y Parda.