Estepona ya tiene vía libre para ejecutar su nuevo ‘faro’ cultural

El Ayuntamiento formaliza el contrato para transformar la fachada litoral en la Avenida de España.

La apuesta del Ayuntamiento de Estepona por transformar parte de su fachada litoral y edificar una especie de nuevo faro, de 15 plantas de altura, en el que la cultura será elemento clave tiene ya el camino expedito. La reciente formalización del contrato con la empresa Construcciones Bonifacio Solis, S. L., para que asuma la redacción del proyecto constructivo, así como la ejecución material de los trabajos permite activar la operación. De cumplirse los compromisos asumidos por la firma, el resultado final deberá verse sobre el terreno en 19 meses; es decir, para finales de 2022.

Del calendario fijado, seis meses se corresponden con la elaboración del documento que sentará las bases de la intervención; los otros 13 meses, con la obra. El presupuesto de adjudicación avanza los 12.040.000 euros, a los que hay que sumar otros 2.528.400 euros de IVA. El total eleva la suma a 14.568.400 euros.

La actuación, prevista en la zona de la Avenida de España, toma como referencia el diseño elaborado por el arquitecto Salvador Moreno Peralta. La urbanización de esta franja de terreno permitirá a la localidad costasoleña, que sigue su particular apuesta por convertirse en el Jardín de la Costa del Sol, configurar un balcón con el que potenciar su relación con el mar. Destaca la creación de una gran zona peatonal frente a la barriada de Pescadores, con plazas públicas y parques escalonados entre la avenida y el actual paseo marítimo.

Uno de los protagonistas indiscutibles de la propuesta es la torre de 15 plantas (trece de ellas sobre la rasante de la avenida), que se constituye en elemento central, en una especie de nuevo faro moderno que dará cabida a usos socioculturales variados.

«Su función principal es la de servir de mirador en su privilegiado emplazamiento, pero con una no menor función icónica en tanto que representación del rostro moderno de Estepona (…) hito referencial de la centralidad urbana que habrá de suponer el Centro Cultural y Social», se detalla en la memoria de la propuesta básica.

Aunque sin voluntad de ser definitivo, el equipo encargado del anteproyecto pone sobre la mesa posibles destinos. Así, apunta la posibilidad de que las dos plantas bajo la rasante de la Avenida de España puedan dar cabida a un conservatorio de música, con pequeña sala de audiciones musicales o conferencias, aulas teóricas, salas de ensayo individuales y colectivas, y una sala de exposiciones en dos niveles.

A partir de estos dos niveles, en la planta baja y las otra once alturas contempladas se defienden usos como el de una biblioteca. La configuración de la misma dejaría la planta primera a depósito de libros; la tercera, cuarta, quinta y sexta a salas de lecturas, con mesas y estanterías; y la séptima y la octava para áreas polivalentes y modulables mediante tabiques móviles para zonas de estudio, exposiciones, trabajos en equipo, coworking y aulas de formación y aprendizaje).