Tras varias semanas marcadas por lluvias continuadas en la provincia, el panorama meteorológico en Málaga comienza a cambiar. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que, a partir del próximo fin de semana, la llegada de un anticiclón favorezca un escenario más estable y ponga fin al episodio de precipitaciones que ha afectado especialmente al interior malagueño.
El inicio de febrero ha estado dominado por un tren de borrascas que ha dejado acumulados importantes de lluvia en buena parte de Andalucía. En el caso de Málaga, zonas como Ronda han sido de las más castigadas, con registros elevados debido a la persistencia de las precipitaciones. Sin embargo, según ha explicado el delegado territorial de Aemet en Andalucía, Juan de Dios del Pino, la situación atmosférica comenzará a normalizarse en los próximos días.
Durante este lunes continúa activo un aviso amarillo por lluvias en la comarca de Ronda, donde podrían alcanzarse hasta 60 litros por metro cuadrado en 12 horas y cerca de 80 en el conjunto del día. Este aviso permanecerá vigente hasta última hora de la tarde y, por ahora, no se han emitido nuevas alertas para el resto de la semana en la provincia.
Las probabilidades de precipitación seguirán siendo elevadas durante el martes, especialmente en el oeste y en áreas del interior, mientras que en la franja costera central los porcentajes serán notablemente más bajos. A partir del miércoles, las lluvias quedarán más acotadas al extremo occidental y a la zona norte de Antequera, con una tendencia general a la disminución en el resto del territorio.
De cara al viernes, la probabilidad de lluvia continuará descendiendo progresivamente, aunque todavía podrían registrarse algunos episodios aislados en el oeste provincial. Será ya el sábado cuando el cambio de patrón se haga más evidente: las precipitaciones perderán fuerza a lo largo del día hasta prácticamente desaparecer, dando paso a cielos más despejados.
Las previsiones actuales apuntan a que el domingo estará dominado por el sol y la ausencia de lluvias significativas en Málaga, lo que confirmaría el inicio de un periodo de estabilidad atmosférica.
Este cambio viene de la mano del anticiclón de las Azores, un sistema de altas presiones habitual en el Atlántico norte. Aunque actualmente se presenta debilitado, su acercamiento a la Península será suficiente para desplazar las borrascas y favorecer un tiempo más seco, con menos nubosidad y vientos en general flojos.


