El día de todos los santos, el día de difuntos y Halloween

«Tres festividades seguidas: 31 de octubre Halloween, 1 de noviembre día de todos los Santos y 2 de noviembre día de los Difuntos. Cada una con un origen y tradición diferente que coinciden en un mismo significado: la unión o extrema cercanía del mundo de los vivos con el reino de los muertos. En algunos textos aparecen las fechas y denominaciones cambiadas, contribuyendo en ocasiones a la confusión de la diferencia de sentido que tienen estas tres fiestas.»

Don Juan and Haidee Artist: Colin, Alexandre Marie

Halloween es un festejo secular. Su origen es irlandés enraizado con la festividad celta del dios Samhain. Los celtas celebran en este día el final del verano; el comienzo del año celta iniciado en la fase oscura (de noviembre a mayo) y la apertura al otro mundo. En la actualidad el Samhain lo celebran los seguidores de las religiones neopaganas Wicca (Rueda del año) y Druismo. Wicca es un sincretismo de lo celta y germánico precristiano. Es una religión duoteísta que cuenta con una diosa y un dios, basada en la mitología de la fertilidad.

Llega a EEUU en 1840 la tradición de Halloween: Los emigrantes transmiten diversas versiones durante la Gran Hambruna irlandesa. La fiesta se internacionaliza en 1978 cuando se estrena en EEUU y en todo el mundo Halloween de John Carpenter, una película ambientada en la víspera de Todos los Santos. Gracias a éste despliegue comercial y la publicidad del cine americano la tradición llega hasta nuestros días sin embargo, es una costumbre de origen tan remoto como el de la fiesta iraní de “Noche de fuego” que se remonta a 1700 a.C.

Halloween deriva de la contracción inglesa All hallow’ eve que significa Víspera de Todos los santos y se celebra internacionalmente la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre en la angloesfera, en Latinoamérica y en Europa.

Es también tradición en España desde la Edad Media decorar calabazas. La mayoría de la gente piensa que Halloween es una fiesta estadounidense que ha invadido España por la expansión de la cultura de EEUU pero lo cierto es que se celebra antes de que existiera EEUU como nación. El origen procede de la influencia celta en la mitad norte de la península ibérica. En Galicia se relaciona con las meigas y la Santa Compaña (procesión de ánimas). En la zona mediterránea, sin influencia celta, en la Cerdeña e Italia también se celebra desde la tradición romana de las linternas sepulcrales. En todos estos lugares se vacían nabos y calabazas tallándoles una cara y metiendo una vela dentro que emula el fuego fatuo. La calabaza con una luz dentro procede de un viejo relato irlandes: «sobre un tacaño pero astuto granjero que usa una cruz (dentro de una bolsa) para atrapar al diablo (convertido en moneda). Jack suelta al diablo al prometerle éste que no se llevará nunca su alma. Cuando Jack muere, por llevar una vida pecaminosa, no entra en el cielo y como el diablo tampoco se puede llevar su alma queda errante; de forma irónica el diablo le lanza un ascua encendida que Jack guarda dentro de una calabaza, para que le ilumine el camino. En cualquier caso la luz dentro de las calabazas quiere alejar los espíritus de las casas y que pasen de largo.»

El día de Todos los Santos se celebra el 1 de noviembre. Los católicos tratan de suplantar la fiesta pagana celta de Samhain. En su origen se celebra el 13 de mayo, pero el Papa Gregorio IV extendió la celebración al 1 de noviembre y a toda la Iglesia en la mitad del siglo IX. Se trata de una Solemnidad, es decir, una celebración de rango elevado dado que conmemora un hecho de primer orden para la fe católica. Se festeja en honor de los beatos o santos canonizados y también de aquellos que no siendo canonizados, ya viven en la presencia de Dios. Este día las Iglesia Católicas Latinas, exhiben las Reliquias de los Santos.

Se celebra que los difuntos ya han superado el purgatorio, se han santificado totalmente, han obtenido la Visión Beatífica (conocimiento inmediato de Dios, privilegio de los ángeles y almas justas), y gozan de la vida eterna.

Se comen diversos dulces según las zonas: los huesos de santo, las gachas, los buñuelos, etc.

España tiene muchos ejemplos de ésta festividad. En la provincia de Cádiz le dicen a la fiesta “Tosantos” y disfrazan animales y hacen muñecos con frutas y verduras reflejando de modo crítico y humorístico la realidad social del año. Para Benacazón en Sevilla es “Tozanto”, cuando se sale al campo a “echar los Santos” con amistades y familia, previo paso por el Camposanto. Otro ejemplo curioso es el de Baños de la Encina en Jaén donde en la antigüedad los hombres pasan la noche del 31 de octubre en el campo solos, “se quitan del medio”, mientras las mujeres rezan.

Por último, el día 2 de noviembre se celebra la fiesta de los Difuntos: con un ambiente diferente al de Todos los Santos, ya que el día de Difuntos se reza y se hace el sacrificio de la misa con el objeto de que los muertos recientes y las almas de aquellos que están en el Purgatorio y no han limpiado sus almas de pecados veniales encuentren pronto el camino y el reposo a la vera de Dios. La práctica religiosa hacia los difuntos es sumamente antigua; el profeta Jeremías en el Antiguo Testamento dice: “En paz morirás, y como se quemaron perfumes por tus padres, los reyes antepasados que te precedieron, así los quemarán por ti, y con el ¡ ay, señor! te plañirán”. Oráculo de Yahve (Jeremías 34,5).

El 2 de noviembre del año 998 el monje Benedictino San Odilón de Francia instituye éste día para la celebración por los difuntos una idea adoptada por Roma en el siglo XVI que desde ahí se difundió al mundo entero.

Mi experiencia personal sobre estas festividades se remonta a la infancia, cuando en el pueblo de mis padres oigo que van al cementerio a poner flores en las tumbas el día de los Difuntos.  No distinguen entre Santos y Difuntos. Durante esa fecha no estoy en el pueblo porque vivo en Madrid, gran ciudad donde esta costumbre de ir al cementerio no se estila,  porque sus muertos están en el pueblo. Las niñas y niños cercanos lo experimentábamos como algo antiguo y se limita a un día que no se va a trabajar, ni al colegio. Mi madre mantiene una costumbre que consiste en poner unas lamparillas pequeñas,  redondas en un plato con agua donde flotan encendidas durante unos días. Ella dice, con una actitud ceremonial que cada luz la pone  en recuerdo de sus muertos, y para ayudar a salir del purgatorio a quien lo necesite.

Hoy día experimento una falta de uso y desplazado interés por estos días replicando el formato moderno de ignorar las tradiciones. Esta actitud aprendida y secundada por mi y tal vez por mucha población en las ciudades conduce a  ignorar  las acciones que  conectan con la realidad más intima y patente de todo ser humano, la muerte de los seres queridos y la propia finiquitud. Vivenciar las tradiciones me parece muy oportuno para preparar acontecimientos por los que todos pasaremos tarde o temprano.

Respecto a Halloween, durante mi juventud no existe. En la actualidad me sorprenden  unos hábitos anuales en los que participan gentes conocidas y familiares. Fiesta  en la que se disfrazan y se lo pasan muy bien. Desconozco si  los que participan de la festividad también saben el significado más profundo del evento y saben transmitir el sentido que tiene. Me reconozco ignorante por desuso y he querido aprovechar la oportunidad para saber más sobre cada una de estas tres festividades.

Un saludo,

María Tesías Herrera

Fuentes:

 Halloween Wikipedia: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Halloween&oldid=102968345

Conmemoración de los Fieles Difuntos. https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Conmemoraci%C3%B3n_de_los_Fieles_Difuntos&oldid=102945553

 Día de Todos los Santos.  https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=D%C3%ADa_de_Todos_los_Santos&oldid=102974124