Dos municipios de la Axarquía malagueña, Alfarnate y Alfarnatejo, permanecen incomunicados desde hace días tras una caída total de las telecomunicaciones que ha dejado a la población sin telefonía móvil, sin internet y sin posibilidad de realizar llamadas, afectando gravemente a servicios esenciales y a la seguridad de los vecinos.
Los municipios axárquicos de Alfarnate y Alfarnatejo atraviesan una situación crítica desde el pasado 23 de enero, fecha en la que se produjo un apagón total de las telecomunicaciones que mantiene a ambas localidades sin cobertura móvil, sin conexión a internet y sin posibilidad de realizar llamadas telefónicas.
Según ha informado el Ayuntamiento de Alfarnate mediante un comunicado oficial, esta interrupción prolongada de los servicios de comunicación está teniendo un impacto directo en servicios esenciales para la población. Entre los más afectados se encuentran la atención sanitaria, la teleasistencia a personas mayores y dependientes, la farmacia, los cajeros automáticos, el centro educativo, los comercios locales, el suministro de combustible y las comunicaciones administrativas y de emergencia.
Desde el Consistorio se señala que, durante estos días, se ha contactado de forma reiterada con las compañías responsables y con las administraciones competentes, sin que hasta el momento se haya ofrecido una solución efectiva, ni información clara sobre las causas del problema, ni un plazo concreto para el restablecimiento del servicio.
Ante la falta de respuesta y la prolongación de una situación que supone un riesgo evidente para la seguridad, la salud y el bienestar de la población, el Ayuntamiento ha decidido dar visibilidad al problema a través de los medios de comunicación, con el objetivo de exigir una solución urgente.
Desde el Ayuntamiento de Alfarnate aseguran que continuarán insistiendo por todas las vías posibles hasta que las telecomunicaciones queden plenamente restablecidas y se garantice que una situación de estas características no vuelva a repetirse en el futuro, subrayando la especial vulnerabilidad de los municipios rurales ante este tipo de incidencias.