Fuentes municipales confirman que ha sido recogida frente a Casa Fuerte Bezmiliana
Una tortuga muerta ha aparecido este lunes en la playa del Rincón de la Victoria frente al monumento de Casa Fuerte Bezmiliana en Avenida del Mediterráneo. Así lo ha confirmado a Málaga Hoy, el Ayuntamiento del municipio tras encontrarla «hacia mediodía» y recogerla.
Según Málaga Hoy, se trata de una tortuga boba (Caretta caretta), catalogada globalmente como vulnerable (VU) en la Lista Roja de la UICN, que lleva «bastante tiempo» fallecida, según han aclarado expertos biólogos. «Se ve que está muy hinchada, que ya lleva tiempo muerta, parece que el cuello no lo tiene normal», ha asegurado Juan Jesús Martín, biólogo y coordinador del Máster en Educación Ambiental para la Sostenibilidad por la Universidad de Málaga (UMA).
Con ello, ha agregado que ante estos casos, si aparece un ejemplar, hay que llamar a los Servicios de Emergencias 112 para que «vayan a recogerla y puedan identificar la causa de la muerte con una necropsia». «En este caso es difícil hacerla porque lleva tiempo muerta, se ve que los temporales últimos la han arrastrado a la playa después de morir. Estos años ha habido varamientos de tortugas marinas en Málaga y ahora en invierno o en el otoño que hay más temporales, hay más probabilidad de que aparezcan en la playa», ha aseverado.
Por su parte, el veterinario especialista en mamíferos y tortugas marinas Juan José Castillo ha confirmado que el espécimen está «descompuesto» y que puede llevar muerto «una semanilla o así». «Está hinchada porque seguramente estuviera flotando y la ha llevado el agua para la arena. Lo del cuello es que la piel se ha desprendido«, ha incidido.
«No sé si la Junta de Andalucía le estará haciendo la necropsia, pero esa herida grande que tiene el cuello puede ser por un bocado o por un sedal, porque las tortugas tienen la piel muy dura«, ha comentado, por otro lado, el biólogo José Luis Mons. Quien ha resaltado que las mayores amenazas para estas especies son «los plásticos, las redes de pesca y las capturas accidentales».
Mientras, Martín ha añadido que también se enfrentan a «la colisión con embarcaciones, sobre todo, cuando están enfermas y no les da tiempo a sumergirse o esquivarlas». Así como corren el riesgo de caer en redes y «no pueden sacar la cabeza para respirar»; o «han tragado» bolsas de plástico.


