Antonio Campos entrega al regidor estadounidense una placa conmemorativa en reconocimiento a más de seis décadas de hermanamiento entre ambos territorios
El municipio malagueño de Macharaviaya ha recibido hoy la visita de Spiro Cheriogotis, alcalde de la ciudad de Mobile (Alabama, Estados Unidos), quien ha querido conocer personalmente el pueblo natal de Bernardo de Gálvez, la figura histórica que une desde hace décadas a ambas localidades a uno y otro lado del Atlántico.
Durante la jornada, el alcalde de Macharaviaya, Antonio Campos, ha hecho entrega a su homólogo norteamericano de una placa conmemorativa en agradecimiento al hermanamiento que desde 1965 vincula a estas dos comunidades, unidas por el legado del militar y político malagueño que gobernó la Luisiana española y que, al frente de sus tropas, tomó la ciudad de Mobile en 1780, poniendo fin al dominio británico en la región y abriendo un capítulo de treinta y tres años de presencia española en aquel territorio.
«Recibir hoy aquí, en la tierra donde nació Bernardo de Gálvez, al alcalde de la ciudad que él mismo liberó hace más de dos siglos, es un honor y también un recordatorio de que la historia, cuando se cuida y se comparte, sigue generando lazos muy vivos entre los pueblos», ha señalado Antonio Campos durante el acto de bienvenida.
Por su parte, el alcalde de Mobile ha mostrado su emoción al pisar por primera vez las calles del pueblo del que partió Gálvez para escribir una de las páginas más singulares de la ayuda española a la independencia de los Estados Unidos.

Cheriogotis ha podido visitar el Museo de los Gálvez, recorrer la iglesia de San Jacinto y conocer de cerca el patrimonio y la vida cotidiana de un municipio que, pese a sus poco más de 500 habitantes, ocupa un lugar destacado en la historia compartida de España y Estados Unidos.
La visita se enmarca en el estrecho vínculo que Macharaviaya mantiene con distintas ciudades estadounidenses ligadas a la trayectoria militar de Bernardo de Gálvez, entre ellas Mobile y Pensacola, y refuerza la voluntad de ambos ayuntamientos de seguir trabajando juntos en la puesta en valor de este patrimonio histórico común, con la vista puesta en futuros intercambios culturales, educativos e institucionales entre ambas comunidades.
El Ayuntamiento de Macharaviaya ha querido agradecer públicamente el gesto del alcalde de Mobile de desplazarse hasta este rincón de la Axarquía malagueña, un viaje que, según ha destacado el propio Campos, «demuestra que el recuerdo de Bernardo de Gálvez sigue uniendo, casi 250 años después, a dos comunidades que sin él probablemente nunca se habrían conocido».
Una hemeroteca que también cuenta la historia del pueblo
La visita de hoy contrasta, además, con la realidad que vivía Macharaviaya hace medio siglo. El Diario SUR publicaba el 9 de octubre de 1975 un reportaje, firmado por María Victoria Gros Jessina, en el que relataba cómo el pueblo comenzaba a recuperar población gracias a la llegada de forasteros atraídos por su historia y su entorno, al tiempo que denunciaba que Macharaviaya seguía sin contar con un saneamiento adecuado ni con un suministro de agua resuelto, pese a que ya entonces se reivindicaba el papel del municipio como cuna de la familia Gálvez y de la fundación de ciudades como Galveston.
El propio reportaje recogía el trabajo de la condesa de Berlanga del Duero por rescatar del olvido esta historia, así como la existencia de vecinos llegados de fuera, como el pintor norteamericano Robert M. Harvey, que por entonces ya encontraba en Macharaviaya su fuente de inspiración.
Cinco décadas después, con el agua y el saneamiento resueltos desde hace años, el pueblo que entonces pedía ayuda a las instituciones para no perderse en el olvido recibe hoy la visita de la máxima autoridad de una de las ciudades que Bernardo de Gálvez ayudó a liberar, en un ejemplo de cómo la memoria histórica de Macharaviaya ha terminado convirtiéndose en uno de sus mayores activos.


