Reclaman al Ayuntamiento de Málaga que cumpla una reivindicación histórica respaldada por más de 30 años de demandas vecinales
Los vecinos y vecinas de La Malagueta vuelven a poner sobre la mesa una demanda que consideran urgente: que el antiguo Hospital Noble recupere su vocación sanitaria y se convierta en un centro de salud acompañado de un espacio cívico para el barrio.
Se trata de una reivindicación histórica que arrastra décadas y que, según denuncian, responde a una carencia muy concreta: la falta de equipamientos públicos básicos en la zona. En la actualidad, los residentes se ven obligados a desplazarse hasta el centro de salud de El Limonar, una situación especialmente complicada para una población envejecida.
“Es muy incómodo, sobre todo teniendo en cuenta la edad media del barrio”, explica la presidenta de la Asociación de Vecinos de La Malagueta, María Ángeles Ramírez. “La accesibilidad es complicada y el transporte público no ayuda”.
La escena se repite entre los vecinos. Personas mayores que deben coger autobuses con frecuencias limitadas o recorrer calles empinadas para acudir a sus citas médicas. “A lo mejor tardamos 45 minutos en llegar”, relata una residente. “Para alguien con andador o movilidad reducida es muy difícil”.
Pero no solo afecta a los mayores. Familias jóvenes con niños también denuncian los problemas de acceso. Marina, embarazada de siete meses y medio de su cuarto hijo, explica que el desplazamiento diario se convierte en un reto. “No es solo el centro de salud, es llegar hasta allí. Calles estrechas, cuestas, tráfico… es complicado cuando vas con varios niños”.
La saturación del centro de salud de El Limonar es otro de los problemas señalados. Atiende a varias zonas, desde La Malagueta hasta otras barriadas cercanas, lo que incrementa las listas de espera y dificulta la atención.
A esta situación sanitaria se suma otra carencia: la ausencia de espacios de convivencia. Los vecinos insisten en que La Malagueta carece prácticamente de equipamientos sociales. “No hay centros cívicos, ni bibliotecas, ni espacios donde los jóvenes o los mayores puedan reunirse”, lamenta Ramírez. “Todo pasa por consumir en hostelería”.
Por ello, la reivindicación no se limita al ámbito sanitario. El objetivo es que el Hospital Noble se convierta también en un punto de encuentro para el barrio, con instalaciones que permitan desarrollar actividades sociales, culturales y de participación ciudadana.
La propuesta, según la asociación, es viable. Plantean ubicar el centro de salud en distintas plantas del edificio actualmente ocupadas por dependencias municipales, como oficinas administrativas o el centro internacional CIFAL, que podrían ser reubicadas. “Hay espacio suficiente. Solo hace falta voluntad”, subraya la presidenta vecinal.
Además, los residentes apelan al valor histórico del edificio. El Hospital Noble fue un legado de la familia del médico Joseph Noble para uso hospitalario, un espíritu que consideran que debe cumplirse. “Forma parte de la historia de Málaga y de este barrio”, recuerdan.
En los últimos meses, la reivindicación ha vuelto a cobrar fuerza. Los vecinos han recogido más de mil firmas y continúan presionando a las administraciones. Aunque se han producido contactos con responsables sanitarios, aseguran que el proyecto cuenta con respaldo técnico y que solo falta que se ejecute.
“Llevamos más de 30 años pidiéndolo y el alcalde lo ha prometido en distintas ocasiones”, insiste Ramírez. “Lo único que pedimos es que cumpla su palabra”.
Mientras tanto, no descartan nuevas movilizaciones para mantener viva esa reclamación. “No vamos a dejar pasar más tiempo”, advierten. “Es una necesidad real y el barrio no puede esperar más”.


