El hallazgo de un cadáver oculto en el cuarto de contadores de una comunidad de vecinos de Arroyo de la Miel, en Benalmádena, rompió este martes la aparente normalidad del edificio. El cuerpo fue localizado escondido en el interior de una arqueta llena de escombros, un espacio técnico del inmueble al que se accede desde una planta inferior y que hasta entonces no había levantado sospechas.
Durante días, el vecindario convivía inquieto con un fuerte mal olor que iba en aumento. Aunque se desconocía su origen exacto, todos los residentes coincidían en señalar el mismo punto del edificio: el cuarto de contadores. A simple vista no se apreciaba nada anómalo, lo que prolongó la incertidumbre hasta que finalmente se produjo el descubrimiento.
Según publica el Diario SUR, el cadáver se encontraba en estado de descomposición, lo que hace pensar que la muerte se habría producido varias semanas atrás, probablemente a comienzos de año. El cuerpo correspondería a un varón aún sin identificar, que estaba vestido de cintura hacia arriba y únicamente con ropa interior en la parte inferior.
Para acceder al cuarto de contadores es necesario descender una planta. En ese rellano hay dos viviendas y, junto a una de ellas, se localiza esta dependencia, a la que se entra por una puerta de madera con rejillas de ventilación, cerrada con un candado. En el interior, en la parte baja, se encuentra una especie de hueco de unos 40 centímetros de altura, cerrado con una puerta metálica y adosado al suelo.
Un vecino alertó a la policía
Ese espacio, destinado teóricamente a conducciones y canalizaciones del edificio, estaba lleno de escombros. Fue precisamente en su interior donde se localizó el cuerpo sin vida. Tras el aviso de un vecino, los agentes confirmaron el fallecimiento y, debido al avanzado estado del cadáver, activaron a la comisión judicial para el levantamiento del cuerpo.
Las reducidas dimensiones del hueco impedían realizar el examen forense con las garantías legales necesarias, por lo que fue necesaria la intervención de los bomberos, que tuvieron que ampliar la apertura de la arqueta para poder acceder al cadáver, según confirmaron fuentes policiales.
Durante el operativo, la Policía adoptó medidas para evitar miradas indiscretas y la toma de imágenes, cubriendo con cartones las mirillas de las dos viviendas situadas en ese rellano.
Las circunstancias del fallecimiento y el hecho de que el cuerpo apareciera oculto en un lugar tan inusual mantienen abiertas todas las hipótesis. La investigación queda ahora a la espera de los resultados de la autopsia, que se practicará este miércoles en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga.


